lunes, 2 de abril de 2012

Capítulo 29
Volvimos al autobús todos juntos y nos llevaron al hotel, Allí hicimos una pequeña fiesta en la que, a base de cervezas, conseguimos que Leo fuese el protagonista. Se subió en una cama y empezó a cantar
el himno del Barça, entre otras canciones que incluyó a su repertorio, la mayoría argentino aquella noche.
Se empezaron a ir todos a la cama, a peteción de Pep, que nos dejó elegir habitación. Se fueron todos excepto Sara, Ibi, Leo y yo, que nos quedamos en una habitación intentando hacer el menor ruido
posible.
i-Yo con este no duermo, que como se ponga tonto tal y como va...-Dije dirigiéndome a Sara y a Ibrahim.
l-No soy tonto.
i-Sí, ala, muy bien, échate.
ia-Me le llevo yo, que duerma en mi cuarto.
i-Mejor.-Sara me miró con cara de muy mala leche, esa típica cara suya de "vas a morir entre terribles sufrimientos".
Estuvimos riéndonos un rato con las tonterías de Leo y a las dos, Ibrahim se levantó, cogió a Leo para que no se callera y se dirigieron a la puerta.
ia-Nos vamos.
l-Sí sí, nos vamos que este moñas necesita dormir.
Ibi se rio con ganas.
ia-Sí, a ver qué noche me das.
l-Contigo no, bicho. Tengo novia.-Señaló, muy supuestamente, a donde estaba yo posicionada, aunque se había desviado unos cuantos grados y señalaba una ventana.
Fui a la puerta a despedirme de ellos, besé con fuerza a Leo y le di dos besos a Ibrahim. Sara le dio una colleja a Leo y se quedó mirando a los ojos oscuros de Ibi.
ia-Iria, sujétame esto.-Dijo empujando a Leo hacia mi, como si fuese un saco de patatas.
Sujeté a Leo y le separé de ellos para dejarles espacio, si me lo había lanzado así, querían espacio.
Ibi se quedó mirando a Sara a los ojos, mientras ponía su mano derecha sobre la espalda de Sara, y la izquierda jugueteaba con su cuello. Sonrió.
ia-Buenas noches, Sara.-Dijo en voz baja, casi inaudible.
l-Soy superpan, soy superpan, super super super super superpan.( http://www.youtube.com/watch?v=DB0DZ-BvRWk )
i-Leo, ¡Cállate coño!
l-Concha.
Sara empezó a reírse e Ibrahim se acercó mucho a ella, se les aceleró la respiración. Siguió acercándose hasta besarla, durante varios segundos. Ella ponía caras extrañas, no se lo creía, y Leo, por su
parte...su único afán era cogerme en brazos y alzarme hasta el techo (eso decía). Se separaron y Sara se quedó boquiabierta, Ibrahim cogió a Leo, cerraron la puerta y se fueron.
Rápidamente tapé la boca a Sara.
i-No grites.
sa-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
i-Te ha oído desde el pasillo, seguro.
sa-¡Me da igual!-Respondió con un gemido, que sonaba a grito afónico.
i-Mañana cuando te vallas de cena con Ibi...no te espero despierta, ¿no?
sa-Em...mejor que no.
i-Anda, venga, vamos a dormir.
sa-Ahora...¿Dormir? Ibrahim Afellay acaba de besarme, ¿en serio pretendes que duerma?
i-Sí, duérmete.-Dije sentándome en mi cama.
sa-Quiero más.
i-¿Que quieres más, qué?
Inmediatamente abrió la puerta sin mediar palabra y salió de la habitación, comenzó a andar por el pasillo descalza. Era surrealista, pero nada en nuesta historia deja de serlo. Yo salí al pasillo detrás de ella,
esperando hacerla cambiar de opinión, la sujeté del brazo, pero ella tenía más fuerza y tiró de mí.
Sa-Pero si tu estás desenado ir con Leo, vamos.-Susurró, aun en medio del pasillo, ahí me había pillado. Atravesamos la planta del hotel lo más silenciosamente posible, andubimos de puntillas y sin
encender una sola luz, lo cual era muy peligroso, en mi caso, y el de Sara.  Al llegar a su puerta nos quedamos paradas.
sa-Abre tú.
Giré el pomo sigilosamente y empujé la puerta, la luz estaba encendida y Leo tenía el pelo muy mojado. Ambos estaban sentados cada uno en sus respectivas camas, con los pies apoyados en el suelo.
Sara y yo nos quedamos mirando a Leo y después a Ibrahim, con interrogaciones por pupilas.
ia-Le he mojado la cabeza para despejarle, y lo he conseguido.
Leo sonrió, alzó la mano como saludo y se puso en pie.
ia-Podeis entrar.
l-Ya veo que no aguantas sin mi.
i-En realidad vengo por ella.-Sara me pellizcó el brazo e Ibrahim soltó una risita.
ia-¿Tu tampoco aguantas sin mi?
sa-Más quisieras.
Ibrahim se levantó y poniendo los brazos hacia ella, se aproximó y la cogió.
ia-Te he oido gritar, desde el pasillo.
i-Lo raro es que alguien en este hotel, o en este mundo, no la haya oido.
sa-¿Yo? Que va, ha sido Iria.
Ibrahim tumbó a Sara en la cama y se tumbó al lado. Leo se acercó a mí y me cogió por la cintura.
l-¿No me echabas de menos?
i-No, ¿Y tu a mi?
l-Sí.
i-¿Cuánto?
l-Demasiado.-Acaricié su cuerpo de abajo a arriba buscando su cuello y le besé.-Si vos no me echas de menos, te puedes ir...
i-Prefiero quedarme contigo.-Señalé su cama. Él me dio la mano y se tumbó, en el lado de la pared, yo me senté en una esquinita de la cama y le acaricié el pelo, empapado.
sa-¡Qué monos!
ia-¿Te parecen monos?
sa-Pues...sí.
ia-Yo puedo ser más cursi que él, eh.
l-Estoy desenado verlo.
Ibrahim asintió sin dejar de mirar a Sara.
i-Ahora no grites.-La besó con más intensidad que unos minutos antes, en la puerta de la otra habitación.
Leo me apretó la mano mientras yo les miraba a ellos, casi babeando. Ibrahim se durmió y Sara y yo nos pusimos a charlar, escuché la fuerte respiración de Leo a mis espaldas, se había dormido, tenía su
mano y la mía, apoyadas sobre el pecho, en el corazón. Observé minuciosamente cada una de las facciones de su cara. Era HERMOSO, y me di cuenta de que realmente veía en él la reencarnación de un
ser que superaba lo perfecto, aquello fue la prueba definitiva e innecesario de que estaba enamorada, no el querer a alguien porque sea perfecto, que sea perfecto porque le quieres. Una lágrima de cristal
rodó por mi pómulo.
sa-Iria, ¿Estás llorando?
i-No, que va, ¿Por qué iba a llorar?
sa-¡Estás llorando!
i-No grites, que me le vas a despertar.
sa-¿Por qué lloras?
i-Poque ¡Mírale que mono!
sa-Eres tonta.
l-Lo sos.-Dijo con voz de dormido.
i-Ais.-Respondí con un pitido de voz, como si fuese una niña pequeña repelente.-Duérmete.
l-Duérmete vos.
sa-La que se va a dormir soy yo.-Se tumbó, abrazó a Ibi y yo apagué la luz para que pudiese dormir.
Leo tiró de mi mano y consiguió que yo me tumbase.
i-Buenas noches mi vida.
l-Buenas noches, mi cielo.-Me dio un beso en la frente y me abrazó.

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