i-Leo...no hay ni una sola cámara que no nos apunte a nosotros, ¿eso es...normal?
Leo miró al rededor con una simple ojeada, se encogió de hombros e ignorando la falta de atención que recibían sus compañeros dijo:
l-Sí, como siempre, acostúmbrate...
Tantas personas observándome me ponían realmente nerviosa, cerré los ojos y busqué su cuello con mis labios. Él me miró, victorioso y sonriendo, me acarició el pómulo.
pg-Ibrahim, calienta que juegas ahora.
Ibi sacó la mano de su bolsillo y Sara, que estaba hablando con Ibi (como no) se la chocó, casi más emocionada que él.
pg-Leo, molt bé eh!-Levantó el pulgar sonriendo y Leo sonrió también.
Los cámaras empezaron a salir fuera para preparar la retransmisión del segundo tiempo.
l-Mira quien viene por ahí.-Me susurró en un tono en el que sólo yo que estaba casi apoyada en él podía oir.
Miré para trás, Cristiano salía de su vestuario y estaba a punto de pasar de largo a nuestro lado.
i-¡Oye Cris! ¿No me saludas?
cr-Lo siento, no saludo a gente de tu nivel.
i-No, claro, normal, estás acostumbrado a que la nobleza ni te mire.
cr-Me refería a otro tipo de nivel social, es más cercano a las ratas que puedes imaginarte.
i-Sí, ya sé cual dices, ¡el tuyo!-Respondí ignorando lo que él hubiese querido que yo entendiese, pero Leo no sólo no lo ignoró sino que se vio bastante más afectado. Se puso de pie, sacó
pecho y le miró mal. Cristiano sacó pecho también y sonrió irónicamente.
cr-¿Qué, vas a pegarme?
l-No quieras que lo haga. Pedila perdón.
cr-Ui...me das un miedo...
pg-Leo, siéntate.
l-Dios, dame paciencia...que como me de fuerza lo mato.-Todos se rieron, menos Cristiano, y Pep, que se mantenía a menos de un metro de Leo, sin saber cómo reaccionar.
cr-Venga vamos, ¡te doy el lujo de empezar, carallo!
l-Lo siento, yo no pego a mujeres, es de cobardes.
ia-Leo, vamos al campo que ahí es donde le vas a dar la paliza.
l- Afellay, eso es una idea...muy buena.
Leo se colocó a mi lado, me dio un beso en la mejilla algo resentido, con miedo a haber perdido el derecho a besarme y volvió a la fila con sus compañeros.
ia-Verás ahora.
sa-Sí, seguro.-Respondió riéndose.
l-Te quiero eeh!...Mucho.
cp-Oh nanu! Que bonic!
da-Dejad al pive!-Dijo Dani alimentando las risas de sus compañeros.
Salieron y Sara y yo nos sentamos al lado de Pep (:-P)
Cada vez que Ibi tocaba un balón Sara me apretujaba el brazo como los niños pequeños cuando les ponen una vacuna.
i-Sara, me haces daño.
sa-Pues te jodes.
i-Muy típico tuyo.-¬¬.
Se pusieron a jugar y en diez minutos habían tenido cuatro ocasiones. Y como dice el dicho, a la quinta va la bencida. Leo e Iker tuvieron un uno contra uno, y como bien es sabido que Leo es el mejor
del mundo, dio un pase hacia atrás que nadie se esperaba, dejando el balón en los pies de Ibi, que no dudo ni lo mínimo para chutarlo, esa era la suya, chutó y metió.
sa-Gooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooool!!! Gol gol gol gol gol gol gooooooooooool gol gol!!-Mostró su euforia de un modo demasiado brutal.
i-Sara, tengo tímpanos, bueno, los tenía, antes de que tu los hicieses reventar.
Ibrahim pasó gritando por todo el campo y vino al banquillo.
ia-Te debo una cena.
sa-Mañana, que pasado me voy.
ia-Pa...¿Pasado mañana?-Tartamudeó.
sa-Sí.-Asintió con rotundidad.
ia-Vale, mañana, vale y...
pg-Afe, a tu puesto.
Asintió a volvió a colocarse en su sitio. Allí se sumió en el partido, todos iban a una, menos Leo.
Carles le buscó para pedirle que se concentrase, y que siguiese la misma partitura que el resto de la orquesta que esa noche éramos. Leo se quedó mirando al suelo un momento, luego al cielo, y
decidió que ya era hora de formar parte de ese todo.
A veinte minutos del final Pepe atacó a Leo en el área, Sara me sujetó para que no me echaran, ya que estuve a muy poco de saltar al campo. Leo se quedó tumbado recorciéndose en el campo y el
árbitro pitó penal. Leo se levantó despacio, doliéndose de un rodillazo en el estómago, se examinó a sí mismo, miró al banquillo y levantó el dedo pulgar, sabiendo que en aquel momento, Pep y yo éramos
las personas más preocupadas del planeta tierra.
Todo el mundo salió del área excepto Leo y Casillas, Leo centró la mirada en una zona de la portería, el árbitro pitó y Casillas se tiró a ese punto, dando a Leo posibilidades múltiples de marcarlo.
Chutó y corrió hacia mí para celebrarlo.
l-Gracias.-Venía gritando desde la portería. Llegó y me abrazó, levantándome.
i-Leo, volvemos a estar delante de mucha gente.-Dije adivinando sus intenciones.-Mi madre no ve los deportes, pero se pasa el día leyendo revistas de cotilleos.
l-Mi mamá...está en la grada, pero me da igual todo. Me miró y espachurró sus labios contra los míos, dejando el ritmo de mi corazón sin control alguno. Le sonreí cuando se apartó.-Ahora...te hago otro.
Se colocó en su sitio mientras Carles le gritaba:
cp-Molt be nanu, molt be.
Leo se concentró de nuevo esperando cada nueva ocasión que le llegase para sentenciar lo sentenciado. Pero las ocasiones no llegaban, ya quedaba poco, el público había empezado a irse y los jugadores
se deshacían por momentos. Pero el esfuerzo que aquella noche estaba haciendo, se tenía que ver recompensado, encontró un balón muerto, fuera del área y lo chutó, tan fuerte que pareció imparable, a
ojos de San Iker y de cualquiera. Ya muerto de cansancio, no fue capaz de venir a celebrarlo, y se quedó en el área, hizo la forma de un corazón con sus manos, me señaló y se tiró al suelo a esperar a que
sus compañeros fuesen a saltar sobre él.
Acabaron los 90 minutos y el árbitro no dio nada de añadido (Pa' Que?) 1-4. Me fui a la puerta del túnel para esperar a Cristiano.
i-Adioos Cris, espero que duermas bien...que seas capaz de dormir.
cr-Esto a mi no me afecta.-Respondió con cara de rabia.
Leo llegó por detrás y me abrazó sujatándome por la tripa, apoyó su cabeza en mi hombre y se dirigió a Cris.
l-¿He ganado yo, no?
Cristiano se dio la vuelta y fue al vestuario y Leo me cogió a caballito (los diez segundos que aguantó). Cuando el estadio se vació de público (prensa quedaba mucha), me cogió de la mano y me dio un
paseo por el campo.
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