lunes, 26 de marzo de 2012

Capítulo 28

i-Leo...no hay ni una sola cámara que no nos apunte a nosotros, ¿eso es...normal?
Leo miró al rededor con una simple ojeada, se encogió de hombros e ignorando la falta de atención que recibían sus compañeros dijo:
l-Sí, como siempre, acostúmbrate...
Tantas personas observándome me ponían realmente nerviosa, cerré los ojos y busqué su cuello con mis labios. Él me miró, victorioso y sonriendo, me acarició el pómulo.
pg-Ibrahim, calienta que juegas ahora.
Ibi sacó la mano de su bolsillo y Sara, que estaba hablando con Ibi (como no) se la chocó, casi más emocionada que él.
pg-Leo, molt bé eh!-Levantó el pulgar sonriendo y Leo sonrió también.
Los cámaras empezaron a salir fuera para preparar la retransmisión del segundo tiempo.
l-Mira quien viene por ahí.-Me susurró en un tono en el que sólo yo que estaba casi apoyada en él podía oir.
Miré para trás, Cristiano salía de su vestuario y estaba a punto de pasar de largo a nuestro lado.
i-¡Oye Cris! ¿No me saludas?
cr-Lo siento, no saludo a gente de tu nivel.
i-No, claro, normal, estás acostumbrado a que la nobleza ni te mire.
cr-Me refería a otro tipo de nivel social, es más cercano a las ratas que puedes imaginarte.
i-Sí, ya sé cual dices, ¡el tuyo!-Respondí ignorando lo que él hubiese querido que yo entendiese, pero Leo no sólo no lo ignoró sino que se vio bastante más afectado. Se puso de pie, sacó
pecho y le miró mal. Cristiano sacó pecho también y sonrió irónicamente.
cr-¿Qué, vas a pegarme?
l-No quieras que lo haga. Pedila perdón.
cr-Ui...me das un miedo...
pg-Leo, siéntate.
l-Dios, dame paciencia...que como me de fuerza lo mato.-Todos se rieron, menos Cristiano, y Pep, que se mantenía a menos de un metro de Leo, sin saber cómo reaccionar.
cr-Venga vamos, ¡te doy el lujo de empezar, carallo!
l-Lo siento, yo no pego a mujeres, es de cobardes.
ia-Leo, vamos al campo que ahí es donde le vas a dar la paliza.
l- Afellay, eso es una idea...muy buena.
Leo se colocó a mi lado, me dio un beso en la mejilla algo resentido, con miedo a haber perdido el derecho a besarme y volvió a la fila con sus compañeros.
ia-Verás ahora.
sa-Sí, seguro.-Respondió riéndose.
l-Te quiero eeh!...Mucho.
cp-Oh nanu! Que bonic!
da-Dejad al pive!-Dijo Dani alimentando las risas de sus compañeros.
Salieron y Sara y yo nos sentamos al lado de Pep (:-P)
Cada vez que Ibi tocaba un balón Sara me apretujaba el brazo como los niños pequeños cuando les ponen una vacuna.
i-Sara, me haces daño.
sa-Pues te jodes.
i-Muy típico tuyo.-¬¬.
Se pusieron a jugar y en diez minutos habían tenido cuatro ocasiones. Y como dice el dicho, a la quinta va la bencida. Leo e Iker tuvieron un uno contra uno, y como bien es sabido que Leo es el mejor
del mundo, dio un pase hacia atrás que nadie se esperaba, dejando el balón en los pies de Ibi, que no dudo ni lo mínimo para chutarlo, esa era la suya, chutó y metió.
sa-Gooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooool!!! Gol gol gol gol gol gol gooooooooooool gol gol!!-Mostró su euforia de un modo demasiado brutal.
i-Sara, tengo tímpanos, bueno, los tenía, antes de que tu los hicieses reventar.
Ibrahim pasó gritando por todo el campo y vino al banquillo.
ia-Te debo una cena.
sa-Mañana, que pasado me voy.
ia-Pa...¿Pasado mañana?-Tartamudeó.
sa-Sí.-Asintió con rotundidad.
ia-Vale, mañana, vale y...
pg-Afe, a tu puesto.
Asintió a volvió a colocarse en su sitio. Allí se sumió en el partido, todos iban a una, menos Leo.
Carles le buscó para pedirle que se concentrase, y que siguiese la misma partitura que el resto de la orquesta que esa noche éramos. Leo se quedó mirando al suelo un momento, luego al cielo, y
decidió que ya era hora de formar parte de ese todo.
A veinte minutos del final Pepe atacó a Leo en el área, Sara me sujetó para que no me echaran, ya que estuve a muy poco de saltar al campo. Leo se quedó tumbado recorciéndose en el campo y el
árbitro pitó penal. Leo se levantó despacio, doliéndose de un rodillazo en el estómago, se examinó a sí mismo, miró al banquillo y levantó el dedo pulgar, sabiendo que en aquel momento, Pep y yo éramos
las personas más preocupadas del planeta tierra.
Todo el mundo salió del área excepto Leo y Casillas, Leo centró la mirada en una zona de la portería, el árbitro pitó y Casillas se tiró a ese punto, dando a Leo posibilidades múltiples de marcarlo.
Chutó y corrió hacia mí para celebrarlo.
l-Gracias.-Venía gritando desde la portería. Llegó y me abrazó, levantándome.
i-Leo, volvemos a estar delante de mucha gente.-Dije adivinando sus intenciones.-Mi madre no ve los deportes, pero se pasa el día leyendo revistas de cotilleos.
l-Mi mamá...está en la grada, pero me da igual todo. Me miró y espachurró sus labios contra los míos, dejando el ritmo de mi corazón sin control alguno. Le sonreí cuando se apartó.-Ahora...te hago otro.
Se colocó en su sitio mientras Carles le gritaba:
cp-Molt be nanu, molt be.
Leo se concentró de nuevo esperando cada nueva ocasión que le llegase para sentenciar lo sentenciado. Pero las ocasiones no llegaban, ya quedaba poco, el público había empezado a irse y los jugadores
se deshacían por momentos. Pero el esfuerzo que aquella noche estaba haciendo, se tenía que ver recompensado, encontró un balón muerto, fuera del área y lo chutó, tan fuerte que pareció imparable, a
ojos de San Iker y de cualquiera. Ya muerto de cansancio, no fue capaz de venir a celebrarlo, y se quedó en el área, hizo la forma de un corazón con sus manos, me señaló y se tiró al suelo a esperar a que
sus compañeros fuesen a saltar sobre él.
Acabaron los 90 minutos y el árbitro no dio nada de añadido (Pa' Que?) 1-4. Me fui a la puerta del túnel para esperar a Cristiano.
i-Adioos Cris, espero que duermas bien...que seas capaz de dormir.
cr-Esto a mi no me afecta.-Respondió con cara de rabia.
Leo llegó por detrás y me abrazó sujatándome por la tripa, apoyó su cabeza en mi hombre y se dirigió a Cris.
l-¿He ganado yo, no?
Cristiano se dio la vuelta y fue al vestuario y Leo me cogió a caballito (los diez segundos que aguantó). Cuando el estadio se vació de público (prensa quedaba mucha), me cogió de la mano y me dio un
paseo por el campo.

viernes, 23 de marzo de 2012


Capítulo 27
Todo el mundo empezó a gritar y el Madrid se envalentonó. Todo bajo control, pensé yo, o al menos eso me había avisado Leo el día anterior. Era el minuto
 trece y Cristiano marcó el primero, mientras tanto, Sara y yo sufríamos el partido desde la grada. Lo celebró, vino al banquillo, se encaró a Pep y y luego miró
 detrás de él, justo donde yo le había contado que estaría.
cr-Qué? Quiéres el autógrafo ahora?-Gritó sonriendo.
sa-Oye Iria...Cristiano te acaba de hablar, ¿o es mi imaginación?
i-Me acaba de venir a hablar...¡¡si me escuchases cuando te intento contar las cosas!!
pg-¡A qué ha venido eso?-Nos miró para preguntarnos porque Cristiano me había hablado a mí.
i-Cosas nuestras...-Miré al campo.-Pep, yo confío en ti.
pg-Confía en ellos, que son los que juegan.
i-Siempre.-Dije sintiendo la emoción que merece el decir esa palabra...había sido como reafirmar mi fe, como la confirmación para un cristiano, y Pep también
 lo había sentido y no quiso interrumpir mi trance.
Un rato después Leo se acercó a nuestra zona y yo aprobeché la poca distancia para gritarle mi mensaje, lo venía pensando desde antes del partido y en ese
 momento era importante para el equipo, y para él.
i-Yo confío en ti, Leo, confío.-No sólo me escuchó sino que su boca esbozó una dulce pero leve sonrisa, que no fue a más porque estaba demasiado
concentrado, en ese mismo instante corrió hacia un balón que realmente iba para Xavi y se dio media vuelta, balón en pie, corrió hacia la portería, con todo
su afán por hayarla, como si allí se encontrase su más preciado tesoro, y era cierto, porque más allá de esa línea blanca pintada con spray que defendía
 Casillas, a tan sólo unos centímetros más, como en otra dimensión, estaba "El Gol". Se regateó a medio mundo, Ramos, Marcelo, Pepe y también Iker, y allí,
en la puerta del universo paralelo que separa el interior del exterior de la portería, encontró su felicidad, encontró el gol, y con él, el alma de miles de
aficcionados.
Sonriente, lo celebró con sus compañeros, se acercó al banquillo y llamó a un segurata(de los que cuidan que no haya espontáneos que salten al campo) y le
dijo algo al oído. El policía se acercó a mi valla y la abrió pidiéndome que bajase. Yo entré en el campo, desesperada por estar cerca de Leo de nuevo, corrí
hacia él y él se levantó la camiseta para enseñarme el mensaje que llevaba grabado en la de debajo. "Para vos" No me di cuenta de el significado de aquellas
letras grabadas, no se podía decir más con menos, era un mensaje tan simple, pero tan complejo, y es que no me había dedicado un gol, me había dedicado
 esfuerzo, cariño y dedicación.
Le abracé con fuerza y el estadio comenzó a gritar, y los silvidos con los abucheos se mezclaron los unos con los otros. Le solté y me di la vuelta para volver
 a mi asiento. Leo me sujetó la muñeca y miré para atrás, al mirarle a los ojos sentí como se paraba el tiempo, un escalofrío recorrió mi cuerpo y se pasó al de
Leo a través de la muñeca, dejé de escuchar a la gente, sólo escuchaba mi corazón latir, y el suyo, con más fuerza que nunca. No veía nada más que a él y
 sólo sentía la vibración que producían los sonidos de los gritos en el campo, y aquello era lo único que me permitía saber que seguía en la realidad, aunque
 quizás, en sus afueras. Todo se había vuelto oscuro excepto Leo, que era una luz, su brillante mano pellizcó mi barbilla, levantándola hacia él. Le miré sin
 inmutarme, no era capaz de mover un sólo músculo, a penas sí podía parpadear. Se acercó a mi y me besó, yo fui recuperando mi ser, volví a poder respirar,
le acaricié la mejilla y continué con su beso, y pude escuchar chillar al estadio, y los aplausos de Pep, que estaba a un metro, el árbitro pitó y Leo me soltó con
tanta falta de ganas como las que yo tenía de que me soltase. Volvió a su posición recibiendo las felicitaciones de la mayoría del equipo y la palmadita en la
espalda de algún jugador del contrario.
Todo empezaba de cero, o mejor dicho, de uno, y alguien tendría que imponerse, y sí, Pep, Sara y yo teníamos claro quién sería.
sa-Oye, eso ha sido raro...
i-El qué?
sa-Por un momento, cuando Leo te ha besado, la gente se ha quedado callada.
i-Pues no...yo no me he dado cuenta.
sa-Yo aun tengo la carne de gallina.-La miré la mano.
i-Sí, yo también.
Acabó el primer tiempo y Cristiano fue el primero en ir al túnel de vestuarios.
i-¿Qué Cris, me firmás ahora?-Le pregunté con acento argentino.-Me miró mal, escupió al suelo y se giró a decirle algo a Marcelo. Sara comenzó a reírse de una forma muy escandalosa.
sa-Creo que esto es el comienzo de una relación, mala, pero una relación.
i-Sí, le saludaré cada vez que le vea.
sa-Sí, seguro que se va a acordar de ti.
Sara y yo empezamos a recibir abucheos (yo más^^) Pep llamó al segurata y le pidió que nos pasase dentro.
Entramos en el túnel de vestuarios. Los chicos estaban sentados en medio del suelo, descansando. Me quedé depié frente a Leo y él, alegre, miró para arriba y suspiró.
l-He....
i-Qué? ¿Contento?
l-No, bueno, a medias.
i-¿Y eso?
l-Estás demasiado lejos como para que pueda estar contento, por otro lado hace unos minutos viví el mejor momento de mi vida, y tengo ganas de saltar porque tengo la adrenalina por las nubes, pero si salto, con el desgaste físico que provoca, la consecuencia más segura es...que me caiga.-Me senté a su lado.
i-¿Y ahora?-Lo abracé.
l-Te va a dar algo.-Dijo al sentir el latido de mi corazón.
i-Leo, me has besado delante de...puede que de millones de personas...
l-Respira hondo.

Buenas tardes/noches!!
El próximo capítulo (27) se lo dedico a mi amigo Esteban, que sé que está leyendo esto en este momento, Esteban, ríete.
Os cuento:
Esteban es superdotado, y le llamamos estebanco o estebanuco.

domingo, 18 de marzo de 2012

Capítulo 26
Por la mañana, a las siete, me levanté y fui al baño, al volver, Leo estaba despierto, me tumbé sobre él muy despacio y volví a quedarme dormida, cosa que
a Leo le encantaba que pasase.
A las diez se escucharon los nudillos de alguien sobre la puerta, que se abrió al segundo, era Sara.
sa-¡Iria! Venga, vámonos que nos van a pillar. Ibi entró en la habitación y yo salí. Ambas nos fuimos corriendo a nuestro cuarto para que no nos viesen, ya
que estaba empezando a salir gente de sus habitaciones.
i-Hola Alexis! ¿Qué haces aquí fuera?
al-Es que...es ya muy tarde, y no quería más dormir.Ahorita me iba a desayunar y... (empezó a hablar rápido de forma ininteligible).
i-Ah...sí, me he enterado de todo.-Sara empezó a reírse y me dio un pellizco.-Bueno, hasta luego.
al-Bye!
Entramos en la habitación, estaba todo desordenado, me senté en una cama y ella en la otra y empezamos a hablar.
i-Bueno, cuenta...¿qué ha pasado?
sa-Qué ha pasado de qué?
i-Pero venga!! No me vaciles, sabes perfectamente a qué me refiero.
sa-No, que va, no sé nada.
i-Sara! Pasas la noche con Ibrahim Afellay y ¿no sabes a qué me refiero?
sa-Ah! ¡Eso! pues nada, no ha pasado nada.
i-Nada...explícate bien. No ocultes información.
sa-No, no hicimos nada físico.
i-Es obvio, si le llegan a pillar está multado.¿Pero dormisteis cada uno en una cama?
sa-Un rato y...
i-¿Cómo que un rato?Explícame eso con pelos y señales.
sa-Pues nos fuimos a dormir cada uno en su cama normal, y luego él estaba frío y se vino conmigo.
i-Y luego ¿qué? ¿Estaba caliente?
sa-Iria por dios!
LLamaron a la puerta.
pg-Chicas, bon día...id bajando a desayunar...que hoy hay vídeo de motivación y tenemos que ir sin ganas de palomitas, que luego vienen los kilos.
sa-Ahora bajamos Pep :P
Nos vestimos y bajamos, estaban todos menos Leo e Ibi, que llegaron los últimos...ellos también estarían contándose secretitos.
Desayunamos de todo un poco, zumo, café(Leo cargadito cmo siempre) colacao...
Pep nos llevó a una sala del hotel como si fuese un guía turístico, había sillas para todos (para Sara y para mi también) nos fuimos sentando cada uno donde
pudo y empezó el video, fue realmente increible, salían imágenes de todos, incluso se habían acordado de mi en el vídeo poniendo a cámara lenta un abrazo
mío con Leo, que me miró de reojo cuando pusieron el abrazo. Acabaron todos emocionados, se podían sentir sus escalofríos, encendieron las luces y
respiramos hondo.
gp-Dios!
i-Leo, responde.
l-Eh?
sa-Nada, tu déjalo.
pg-Os ha gustado?
cp-Increible, como siempre, mister.
Salimos a dar una vuelta con la calle, pero nos empezó a seguir gente y muchos periodístas a mi y a Sara, y tuvimos que darnos media vuelta.
Llegaron las ocho y fuimos todos al estadio, Sara y yo estábamos en primera fila, justo detrás de los banquillos (donde se suelen poner los entrenadores
cuando les echan del echan del campo). Pep dio un gran discurso, aunque de eso me enteré después del partido, salieron a calentar y empezaron a
escuchar pitos en su contra, y Leo y Dani empezaron a recibir el acoso de un maldito láser verde en los ojos, pero a aquello ya estaban acostumbrados.
A las nueve, volvieron a entrar y me pasaron a mi un momento porque Leo tenía que decirme conmigo. Estábamos en la sala donde se reunen jugadores y
directivos de ambos equipos y Leo me dijo que estubiese atento al mensaje de su camiseta cuando marcase(Sí, lo dijo así). Se fue al túnel porque estaba
impaciente por salir al terreno de juego.
cr-Qué? Quiéres que te firme?
i-No, gracias, no eres mi tipo.-Le miré con asco.
cr-Ya veremos si cuando acabe el partido aún no quieres que te firme.
Me desabroché la chaqueta y dejé que viese el nombre que llevaba grabado detrás de mi camiseta.
i-Sí, ya lo veremos, recuerda, estoy en primera fila, detrás de Guardiola, por si tienes que venir a llorar allí.
cr-Sí, de la risa.
i-Sí, de verte.
Salí y me volvieron a llevar a mi asiento.
i-No te vas a creer lo que me ha pasado.-Dije a Sara, que no me había mirado si quiera al sentarme.
sa-Sí, luego me lo dices que va a empezar el partido.
i-Aún no han tirado la moneda, ni han presentado a los jugadores en las pantayas...quedan por lo menos cinco minutos.He discutido con Ronaldo.
sa-Mira, ahora sí, va a empezar.
i-Sí, vale, ahora...
Después de decir los jugadores y tirar la moneda, empezó el partido, bastante igualado.

viernes, 16 de marzo de 2012

Capítulo 25
Pep estaba algo estresado por el hecho de ir a enfrentarse con el Madrid, pero el resto lo llevaba bastante bien.
i-Entonces, ¿qué? mañana...¿Lo de siempre?
l-Sí, lo de siempre, empezará marcando Ronaldo y luego nosotros pondremos nuestra parte en el partido.
i-Pues si estás tan convencido...quiero un gol!
l-Para ti el más bonito del mundo. ¡Eso que lo sepas! Y...si quieres diez, puedo intentarlo...
i-Tu haz unas cuantas veces de las tuyas, con eso me vale.
l-Tendrás tu gol.-Sonreí, era increíble el convencimiento con el que lo decía.
Comenzamos el entrenamiento, aquel día fue muy duro, Sara se había sentado a mirarnos y no dejaba de reírse de nosotros porque sudábamos como pollos.
Primero, Leo estuvo ensayando penaltis con Pinto (Vaya mérito, así le salen luego.. $: xD) y yo estuve picándome y echando carreras con Tello porque los demás ya habían decidido que en velocidad era imposible retarnos. Por la tarde los chicos iban a coger el avión y Sara y yo no teníamos muy claro si teníamos que quedarnos o acompañarles hasta que Pep me mandó un mensaje diciéndome que quería a Leo "bien motivado". Por supuesto, Sara y yo no tardamos ni diez minutos en coger el coche y correr al aeropuerto del Prat para coger el mismo avión que ellos.
Nos sentamos juntas al principio hasta que Leo se aburrió de jugar al mus y vino a buscarme.
l-¿Me devuelves a mi novia?
sa-¡Llévatela! ¡Por dios!
Leo me cogió la mano y tiró de mi hacia arriba para levantarme, nos sentamos al lado, muy pegados y nos quedamos dormidos.
Ibi había aprovechado la primera oportunidad para sentarse con Sara y no dejaban de reírse con tonterías.
Nos despertó Xavi gritando:
x-¡A ver! El enano tiene que venir que igual nos hace falta mañana.
Cogimos la maleta y bajamos al hotel.
El club me había alquilado una habitación expresamente para mi, que iba como "motivadora del club" y me tocaba compartir cuarto con Sara.
Leo y Ibrahim habían decidido ser compañeros de habitación, eran las ocho cuando llegamos y Sara y yo nos metimos en la habitación en seguida a hablar.
Una hora después cuando estábamos viendo una peli mala que echaban en la tele llamaron a la puerta.
i-Pasad, chicos...
Al abrirse la puerta pudimos descubrir una fila de gente con unas cuantas bandejas.
l-Os hemos traído la cena.
sa-¡Gracias!
Todos empezaron a pasar: Leo, Ibi, Gerard, Dani, Adriano, y Masche.
i-No sé si vamos a caber.
gp-¡Da de sobra!
Se empezaron a acoplar donde pudieron, al final acabamos unos comiendo sobre la cama, otros en el suelo, Dani se sentó en el bidé...(cerrado).
Después de cenar todos se fueron, menos Leo e Ibi, que se quedaron hasta las once, jugando a las cartas entre ellos y comentando el partido de el día siguiente.
ia-Pues cuando yo marque...
sa-Cuando tu qué?
ia-Cuando marque.-Sara le miró y empezó a reírse a carcajadas.-Voy a marcar!
sa-Qué te apuestas a que no?
ia-Si marco, me invitas a una cena, y si no marco, invito yo.
sa-Pues no marques, que te van a ver cenando en un sitio cutre!
ia-Marcaré.-La guiñó el ojo.
l-Pues yo he prometido un gol.-Dijo a Ibi mirándome.
ia-¡Eso lo tienes hecho macho!-Se rió.
l-Bueno, nosotros nos vamos.
ia-Sí, que es tarde.
i-Pero yo quería dormir contigo.-Dije como una niña pequeña.
l-Pero...es que no hay sitio. Pep va a venir a asegurarse de que estamos dormidos en diez minutos-Dijo apenado, mirando a su reloj.
ia-Yo...tengo una idea. Yo me quedo aquí, Pep aquí está claro que no va a venir, vosotros dos.-Se dirigía a Leo y a mi.-os tapáis la cabeza con la manta, y una vez Pep ya haya abierto para mirar si "estamos" en la habitación, hacéis lo que queráis.
sa-Esto...y tu...¿Aquí?-Preguntó a Ibi.
ia-¿No quieres?
sa-No...no me molesta.
Leo me dio una patadita para que me fijase en ellos y se rió por lo bajini. Me dio una palmada en la pierna y se levantó de un salto.
l-Vámonos, mi niña!-Me emocionaba cuando me llamaba así porque me hacía sentirme una parte de él, que necesitaba.
Leo y yo salimos de la habitación sin hacer ruido para que Pep no nos viese (sobretodo a mi).
Entramos en la habitación y nos metimos cada uno en una cama.
Entre risitas y suspiros esperando a poder dormir juntos, entró Pep, ojeó la habitación y cerró la puerta.
l-Ya!!-Susurró.
Se levantó y se quedó de pié frente a mi cama.
i-Sólo dormir.
l-Ah!! Se pueden hacer otras cosas en una cama que no sea dormir?-Respondió alegre mientras se metía en la cama conmigo.
i-No...que va.
Me rodeó con sus fuertes brazos y me dio un beso en la frente.
l-Buenas noches, princesa!
i-¿Te vas a dormir ya?
l-¡Ah! ¿No quieres eh?-Levantó las cejas.
Me liberé de sus brazos y puse mis manos en su cintura.
l-No, ¡Iria!-Cogió aire muy seguidamente y fue abriendo los ojos a medida que lo hacía, con gesto de sorpresa.-No podemos.
i-No tenemos que hacer nada...no vamos a hacer nada!
Soltó el aire relajándose bastante.
l-Es que esto resulta muy tentador.
i-Me alegro de estar consiguiendo lo que quería.
l-No sabés lo complicado que es controlarse con vos aquí...
Se acercó, me besó en los labios y abrazándome, se quedó dormido, y yo con él.



jueves, 15 de marzo de 2012

Hola gente :) veo que está teniendo éxito mi blogg y eso me gusta, estoy de examenes así que tardaré en subir los capítulos pero eso no significa que no esté a ello.
Un beso :)

lunes, 12 de marzo de 2012

Capítulo 24:
Salimos a dar una vuelta, a enseñarla calles a Sara y por supuesto a comprarla una camiseta del Barça.
Entramos en la tienda oficial, cogió una y pidió que la plancharan el nombre en el momento.
sa-Afellay.
En seguida metieron la camiseta en las naves donde tienen las planchas y en menos de un minuto salió la camiseta con el nombre planchado.
Cuando Sara abrió el monedero para sacar su tarjeta, una mano llena de billetes apareció por detrás y los puso sobre la mesa de la cajera.
Miramos para atrás sorprendidos.
ia-Porque has puesto mi nombre, que sino...-La guiñó el ojo.
sa-Gracias!!
Se saludaron con dos besos, al igual que conmigo y Leo chocó su mano con la de Ibi.
ia-Luego te vienes?
sa-Claro!
Leo y yo nos reíamos por lo bajo para no interrumpir su absurda conversación, me hubiese encantado explicarles lo ridículos que resultaban pero era imposible de definir con palabras.
ia-Póntela! A ver cómo te queda.
Sara se puso la camiseta encima de la que llevaba puesta.
ia-Preciosa.
sa-Y...tú qué hacías en la tienda?
l-Nos estaba siguiendo!!-Empezó a reírse él solo.
ia-Sí, claro...me dedico a miraros porque no tengo vida social...estaba buscando si había talla para mi sobrino, que nacerá la semana que viene.
sa-Es genial!
Tuvimos que parar, Leo se caía al suelo de la risa...el pobre estaba estresado, no le sentaba bien tanto humor en un momento.
i-Leo, qué te pasa?
l-Llegaremos a casa.-Empezaba a llorar de la risa.-Le preguntaré a Sara y seguirá diciendo que a él no le gusta...
Pasamos la mañana juntos, después fuimos a comer y más tarde entrenamos, pero como a mí no me apetecía, yo me quedé hablando con Sara, de vez en cuando, Ibi cruzaba una mirada hacia donde estábamos nosotras. Cada vez que recibíamos un guiño, empezábamos a reirnos, y no de Ibi, los guiños y miradas también venían de Leo, y a veces de Gerard y Dani, que están como una cabra.
Al acabar el entreno, se ducharon, se vistieron y salieron, Dani, Geri y Pep venían bien guapos, al igual que Sara, Ibi, Leo y yo. Habíamos quedado para salir y eran ya más de las seis. Dimos una vuelta, cenamos y de fiesta!!
A las dos de la mañana Pep estaba sentado a mi lado y bostezando cada cuánto, veinte segundos?
Que bah!! Cada menos!
i-Pep, vete a casa que te va a pillar una cámara durmiendo...
pg-No, que les tengo que vigilar, que no se pasen con el alcohol...
i-Pues no sé que entiendes por pasarse porque están todos que se caen...les llevo yo a casa.
pg-Vale, pues entonces me voy a casa.
Nos despedimos y se fue a casa, frotándose los ojos del sueño.
Sara e Ibi bailaron juntos hasta las tantas, y como ya estaban todos cansados(menos ellos ¬¬) decidimos llamarles e irnos.
ia-Pues hasta mañana.-Nos miró a todos y después a Sara, a la que despidió con la mirada.
Cogí el coche y les fui dejando a cada uno de ellos en la puerta de su casa, entre Sara y yo ayudamos a subir a Leo que claro, había estado bailando con Dani y ahora seguía riéndose pero sólo...a saber qie bomba le dio a probar.
Nos acostamos y puse el despertador, al día siguiente había que entrenar y no de cualquier forma porque después venía el Madrid.


Capítulo 23
Como sólo quedábamos Sara, Leo, Ibi y yo, Ibi nos invitó a su casa a tomar la última, y como no? Aceptamos!
Llegamos a su casa, sacó cuatro vasos y unas cuantas bebidas, por supuesto, Sara le ayudó a sacar las copas. Leo y yo nos sentamos en un sofá y ellos dos en otro. Entre ellos no
paraban de mirarse y sonreirse, cruzaban miradas, se tocaban las manos... 
Leo que es poco discreto, sacaba su sonrisa tímida, en unos muy malos intentos de disimulo, nos encantaba ver como Ibrahim, en tan poquísimo tiempo, había cambiado de cara,
de gesto, de sonrisa. Por una vez, se le veía contento y su mirada se posaba en la de Sara como como si fuese a abrazarse la una con la otra.
Eran las tres de la mañana cuando decidimos que era suficiente tarde para irnos.
Nos despedimos de Ibrahim en el humbral de la puerta, Leo y él se dieron la mano yo le di dos besos y Sara también, pero los suyos fueron mucho más, como decirlo, cálidos? Se 
miraron a los ojos y se sonrieron, Leo me apretó la mano que tenía cogida desde un rato antes, para que les mirase.
ia-Mañana nos vemos, no?
sa-Claro, iré a verte entrenar, a veros...-Respondió poniendose nerviosa.
ia-Hasta mañana entonces...
sa-Hasta mañana, Ibi!!-Le volvió a sonreir y él, le devolvió la sonrisa.
Salimos de allí y en cuanto entramos al coche Sara y yo empezamos a pegar gritos. 
sa-Que guapo es!!
l-Ay sí, es más mono!!!-Dijo Leo, imitando mi voz.
i-No cuela!!!-Empezó a reirse.-Me da a mi que le gustas! 
l-No hay que ser muy listo para darse cuenta, princesa.
sa-No, que va...solo es simpático conmigo.
i-Si Sara, sí.
Llegamos a casa, nos duchamos y cada uno se fue a su habitación. Leo y yo nos tumbamos en la cama y me puse de espaldas a él.
l-Chsss! Eh, y eso de darme la espalda?
i-Ahora no me voy a dar la vuelta, que así estoy a gusto.
l-Ya, y mi beso de buenas noches?
i-Te lo doy mañana.
l-Date la vuelta.
i-No!! que estoy cansada.
l-Ah si?-Se levantó de la cama, me cogió en brazos y me colocó toda sobre su hombro, con las piernas por su lado de alante y el resto de mi cuerpo, colgaba por su espalda, empecé
a chillar y a patalear, como siempre, se dirigía a la piscina, otra vez ¬¬
i-Leo, PARA!!! NO!!! a la piscina NO!!! que está el agua helada!!
Se paró junto al bordillo.
l-A ver, tienes la última oportunidad, me das el beso o nos tiramos?
i-Te lo doy!!
Me bajó de su hombro y me sujetó por la cintura, nos juntamos y Leo me sujetó con fuerza. Empezamos a besarnos, me quitó la camiseta y el pantalón y hizo lo mismo con él
mismo, cuando dejamos de besarnos, volvió a hacerlo, me volvió a empujar a la piscina.
i-Te mato!!
l-Yo te salvo!!-Se lanzó el también a la piscina, y me cogió en brazos.
Cuando conseguí convencerle para salir del frio agua, salimos, nos pusimos el piajama y nos fuimos.
Llegamos a la habitación y nos tumbamos pero él se empezó a arrimar.
l-He estado tres, TRES!! días sin ti y los pienso recuperar esta noche.
[.............................................................................................]
Nos levantamos a la una del mediodía, por suerte, había entrenamiento de tarde, como el día anterior.
Sara estaba viendo la tele y desayunando.
sa-Buenos días marmotas!!
i-Si bueno...marmotas...
Leo se rio.
Cogimos nuestro desayuno y nos sentamos junto a Sara.
sa-He hablado con Ibi, dice que a la salida del entrenamiento nos vamos directamente donde ayer.
i-Y...cómo has hablado con él?
sa-Me pidió ayer el teléfono.
l-Y dices que no le gustas...-Comentó riendose y dándole un sorbo al café.
sa-Que no le gusto!
i-Pero a ti sí te gusta él.
sa-Es muy guapo pero no sé, casi no le conozco.
l-Pues yo a Iria le gusto desde que me vio, a que si?-Preguntó sacándome la lengua.
i-Y a ella le encanta Ibi, pero le da vergüenza decirlo.
l-Ah!! eso es otra cosa! Osea que tu también eres tímida?
sa-También? Iria es de todo menos tímida!
i-Con él si.
sa-Bueno, vamos a vestirnos para el entrenamiento.
Capitulo 22
Sara, al ver que Ibrahim se acercaba, a parte de ponerse supernerviosa, sacó un cuadernillo y un boli de su bolso para pedirle que firmase.
sa-Me firmas un autógrafo, por favor?
Ibrahim sonrió, como si le acabase de caer la oportunidad perfecta para preguntarle el nombre a Sara.
ia-Claro!! Cómo te llamas?-Preguntó cogiendo el cuadernillo y el bolígrafo y sonriéndola.
sa-Sara.-Respondió ella, devolviendo la sonrisa.
él la devolvió el cuaderno y el boli.
"Para Sara, la chica más guapa del mundo, Ibrahim Afellay."
ia-Tu...eres la amiga de Iria, verdad?
sa-Verdad.
ia-Cuánto vas a estar aquí?
sa-Pues, unos quince días, creo.
ia-Esta noche vamos a salir unos cuantos, estás invitada, si te apetece...
Se acabó la conversación al escuchar el grito de Pep, que le llamaba, ya que se estaba retrasando demasiado.Al acabar el entrenamiento, todos, firmaron el cuaderno de Sara, para fotos ya había tiempo.
Dani nos llevó a casa, a nosotros y a Gerard, Geri, iba delante junto a Dani, yo en medio, Sara a mi derecha y Leo a mi izquierda. Leo se puso en plan cariñoso y fuimos abrazados, lo extraño fue, que Dani no se rio de nosotros, supongo que por respeto a la invitada, Geri i respeto ni ostias, iba picando a Leo, k cada vez se ponía más nervioso.
LLegamos a casa a las ocho y cinco, ya que Dani se afreció de guía para enseñar la ciudad a Sara, en coche, claro está, y como no, los demás también fuimos, sólo por la curiosidad que me daba ver a Dani describiendo la historia de los edificios de Barcelona...
A las nueve, habíamos quedado, así que en cuanto llegamos a casa, Sara y yo empezamos a arreglarnos, yo elegí un vestido rosa chicle, con un lazo negro bajo el pecho, de palabra de honor, y Sara, uno negro con los tirantes blancos, nos maquillamos y ya! ibamos preciosas las dos.
Al aparecer en el salón, Leo nos silvó, se levantó del sofá y vino corriendo a agarrarme por la cintura, y a besarme.
l-Con quién vas a bailar que te pones tan guapa?
i-Con...mi novio?
l-Y quién es tu novio?
i-El hombre más dulce del mundo.-Nos besamos tiernamente.
sa-Oye...que sois muy cuquis y tal, pero hemos quedado en diez minutos, y Leo sigue en chandal, y serás Messi, pero así no entras ni tu ni nadie.
l-La concha de su madre!!-Salió corriendo a la habitación, Sara y yo no podíamos evitar reirnos.
En siete minutos, Leo apareció con una camisa azul, unos pantalones negros y mocasines del mismo color, una cresta muy bien hecha y una pajarita en la mano.
i-Pero que guapo por dios!!
Levantó las cejas y se colocó la pajarita.
[...............................]
LLegamos a las nueve y diez, ya estaban casi todos, nos esperaban:
Carles, Malena, Gerard, Shakira y Dani, que venía solo porque su mujer estaba de viaje con los niños.(habían ido a hacer una visita a sus abuelos). Sólo faltaba Ibrahim, presenté a Sara a todo el mundo y por supuesto saludé a todos.
Nos sentamos todos, Leo pidió una cerveza, Sara un baillis y yo licor de avellana estubimos todos hablando, y quince minutos después apareció Ibrahim. Iba guapísimo, a lo mejor porque nunca le había visto con traje, o a lo mejor porque simplemente lo estaba de verdad.
Le saludamos todos, Sara y el cruzaron su mirada, y él, se sentó a su lado. Empezamos a hablar y beber, y ya, sobre las once, Leo me sacó a bailar y poco a poco fueron saliendo los demás. Carles bailaba con Malena, Geri con Shaki, y Dani, como es muy apañadito él, bailaba sólo.
Leo y yo nos acercamos un momento a la mesa a beber un trago. Sara y Ibrahim ni se miraban, creo que la vergüenza les podía.
sa-Que suerte teneis.
l-Por qué?
sa-Tengo unas ganas de salir a bailar increibles, pero no tengo tanto arte como Dani...
Sin que ella se diese cuenta, di una patadita a Ibrahim, por debajo de la mesa, él, reaccionó rápido, se levantó y le cedió su mano a Sara.
ia-Sola no...pero conmigo, bailas?
sa-Como no.-Respondió ella, levantandose con él.
De la mano se dirigieron a la pista de baile. Como si estubiese preparado, Gerard fue al pichadiscos y le pidió una lenta, y claro, por ser él, se la concedió rápido.
Leo, por supuesto, tampoco tardó en cogerme y volver a sacarme a baila, mientras me susurraba cosas al oido y me acariciaba la mano siempre que podía. Cuando ya sólo quedabamos nosotros tres, y Ibrahim, nos invitó a la última en su casa.
Capítulo 21
l-Lo has entendido de maravilla, me quedo contigo, en Madrid.
i-Eso sería muy agoista por tu parte, privar a millones de personas de tu talento por una simple chica...
l-Ya, pero tu no eres "una simple chica", eres mi chica.
Escuché su respiración acelerada, en un momento de silencio, en el que no sabía que responderle.
i-Oye Leo, es verdad lo que me has dicho? Estarías dispuesto a dejar Barcelona, por mi?
l-Claro.-Respondió poniendo ojitos, al darse cuenta de que me estaba llevando de nuevo a su terreno.
i-Entonces sería muy egoista por mi parte, que yo no dejase Madrid por cumplir mi sueño.
l-Y cuál es tu sueño?
i-Tú...
l-Sí, bueno...-Se sonrojó.-entonces vienes? porque si estás mal allí yo me puedo quedar contigo.
i-No, nos vamos.-Dije afirmando, por fín más segura de mi respuesta.
Seguidamente Leo levantó los brazos, victorioso, y me abrazó, más fuerte que nunca.
l-Y para que te acostumbres mejor a la vuelta, tráete un par de semanas a la persona que quieras.
i-De verdad!?
l-Pues claro, mi princesa.
Y sobre esto pasé meditando gran parte de la tarde(primero fui a ver el partido con Rober)
A mamá no me la podía llevar, que se quedarían sólos Roberto y la abuela, por no hablar de como se pondría si se enterase de que duermo en la misma cama que Leo. A la abuela tampoco, sería una carga, está mayor, y encima, con lo facha que es, si llega a escuchar a alguien en catalán le da un ataque. A Roberto, ...es menor de edad, y necesitaría una autorización del juez para llevármele a Barcelona, no había tiempo. Adriana...ella iba a empezar el curso, volvería a Galicia en una semana, Sara, sólo quedaba Sara, y desde luego, no me importaría llevármela a Barcelona.
En cuanto lo tube claro la llamé y la dije, que hiciese la maleta, al día siguiente, a las 12 de la mañana, salía nuestro avión. Por supuesto, Sara, no me falló y en cuento se lo dije se puso a hacer la maleta. Lo mismo hice yo, que había desecho mi maleta, pensando en que no iba a volver a Barcelona. Al acabar me fui a dormir al cuarto de Roberto a contarle todo lo que había pasado y, al terminar la conversación, ambos nos quedamos dormidos.
Sonó el despertador de mi móvil a las nueve y media. Me di una ducha, desayuné y vi la tele un rato, hasta las once, cuando me despedí de todos. Al contrario de la primera vez, ésta vez sí que lloré.
Me fui dirección, casa de Adriana y Sara, nos despedimos de Adriana y nos fuimos.
Sara estaba muy muy emocionada, tanto como yo, la primera vez que fui, iba a conocer la ciudad de sus sueños, y a sus ídolos.
Los chicos habían ido la noche anterior, nada más acabar el partido. Facturamos las maletas y subimos al avión. Durante el vuelo, le estube contando como era la casa, lo que haríamos nada más llegar, etc.
Llegamos a la 1:30 Cogimos las maletas y nos fuimos a un bar cercano a comer. Entre que llegamos, cogimos mesa y nos atendieron nos dieron las dos y media, comimos, yo sopa, solomillo y crema catalana, y Sara...no me acuerdo que comió Sara, pero seguro que ella sí. Acabamos y nos fuimos a casa, eran las cuatro, colocamos la ropa en los armarios, le adjudiqué una habitación a Sara, la enseñé la casa y por supuesto, lo flipó mucho. Y esuqe, la casa de Messi es, la casa de MESSI!!
Leo no estaba en casa, y Gerard no cogía el teléfono, eso sólo podía significar una cosa, había entrenamiento de tarde.
Me puse mi chadal, Sara unos shorts vaqueros y una cami blanca(anda que buena elección con el color...) y nos fuimos al entrenamiento. Sara se sentó en la grada y yo entré corriendo, para saltar a la espalda de Leo, con cuidado de no cargarmelo eeh!! Cuando lo hizo, me abrazó, y en mitad de nuestro abrazo, un silvido me despertó de mi mundo de hadas, alcé la cabeza para ver de quien prvenía, era de Ibrahim, que me estaba llamando.
i-Eh!! Cómo estás?-Pregunté acercándome a él.
ia-Muy bien, de dónde vienes?
i-De casa, estabamos dejando las maletas, yo y una amiga...
ia-Es esa?-Preguntó mirando a Sara.
i-Muy observador...
ia-Cómo se llama?
i-Mmmmm...no tengo ni idea, por qué no vas y se lo preguntas tu mismo?
ia-Me da vergüenza.
i-Vamos!!-Le empujé hacia donde estaba ella, él tiró una mirada psicópata hacia atrás y caminó hacia Sara, muy despacio, se me hizo eterno.
Capítulo 20
i-Geme!!!
sa-Iria!!-Gritó, nos abrazamos con fuerza.
i-Supongo que todavía tienes cama de invitados...o no?
sa-Sabes que sí!!
Después de saludar bien saludada a Sara, fui a la habitación de Adriana, estaba echándose la siesta, sí, a las ocho de la tarde, pero esque Adri es así.
Abrí la puerta de golpe y grité:
i-Desìerta tontaca!!
ad-Luego Iria.-Respondió con voz de dormida.-Iria!!!!-Reaccionó y saltó de la cama para abrazarme.
Lo primero que me preguntaron fue si estaba saliendo con Leo, porque, por supuesto no terminaban de creérselo. Así que nos sentamos en la cama y les conté todo lo que
había pasado.
sa-Esque...no puedo creer que estés con Messi, es increible.
ad-Y ya habeis fornicado?
sarayyo-Adri!!! Por favor!!
ad-Pero sí o no?
i-Sí pero...
ad-Pero nada!!
Nos fuimos a dormir a las tres de la mañana, bueno, se fueron, yo no podía dormir, estube recapacitando, había una idea que me rondaba la cabeza y consumía mi energía,
como el fuego al papel.
Si volvía a Barcelona, estaría con Leo, con Pep y con todos ellos, pero...dejaba muchas cosas en Madrid. Mi infacia, mi familia, mis amigos, mi habitación...
Simplemente, no tenía nada claro, y no, no sabía lo que iba a hacer, debía pensar rápido, al día siguiente, por la noche salía el vuelo de vuelta a Barcelona.
No sabía que podía hacer, no me veía capaz de afrontar de nuevo una despedida de mi familia, pero tampoco de despedirme de Leo, y, en el caso de que me quedarse? 
qué le diría a Leo? Tendría que dejarle? Todo aquel lío se apoderaba de mis ideas, tornándolas al laberinto en el que me encontraba.
Por fín, después de toda la noche deliberando las pocas posibilidades, tomé una decisión, pero no se lo dije a nadie, sólo intenté dormir un poco, me hacía mucha falta.
Sara y Adriana se levantaron a las doce y yo, no tube más remedio que hacer lo mismo. Desayunamos, tostadas y colacao y salimos a dar una vuelta por la zona. Compramos
el periódico y paseamos por el parque hasta la una y media, cuando me despedí de ellas para irme a mi casa.
Cuando llegué, mi madre me esperaba con la comida hecha, filete de pollo con patatas(no se complicó mucho). Comimos juntos, mamá, la abuela, Rober el petardo y yo.
Roberto les enseñó las fotos que se había hecho con los jugadores del Barça a mamá y a la abuela, a lo que mamá aludió:
má-Ese es...cómo se llama? Messi!! el que le gusta a tu hermana.
Si mami, ese, que me gusta...no sé como lo supiste, peri sí, ese.
Rober y yo nos echamos una mirada matadora mutuamente, que sólo podía significar una cosa.Era algo como "Mejor no la vamos a responder..." Y por supuesto, se hizo un
pequeño silencio que ni Ró ni yo rompimos.
Acabamos de comer a las cuatro y Ró y yo nos metimos en mi habitación a escuchar música y a contarle lo que iba a hacer. Y aunque no estaba aun, del todo segura, a 
él tenía que contárselo. No estubo de acuerdo, él quería que yo estubiese con Leo, porque, a parte de tener una oportunidad como futbolista (ya que entrenaba con ellos), 
la tenía como enamorada, me gustaba Leo, y yo...yo le gustaba a él, pero, en eso no había pensado, y no lo haría hasta más tarde.
Salí a las seis de casa, fui directa al hotel de concentración y entré en el cuarto de Leo.
l-Princesa!! Te he echado de menos...
i-Tengo que hablar muy seriamente contigo.-Respondí así a su bienvenida, alejándome de él, para no recibir el beso que tan decididamente venía a darme.
l-Qué he hecho mal?-Se llevó las manos a la cabeza.
i-Tu? Nada malo...es por otra cosa. He estado recapacitando sobre todo esto y...si me voy con vosotros, dejo aquí muchas cosas, gran parte de mi vida, los he echado
mucho de menos y...creo que me quedo, Leo, no voy a Barcelona.
l-Estás loca? Qué...qué pasa conmigo? He sido tu juguete para dormir acompañada o qué?
i-Pues claro que no!! Todo esto es raro, ha sido muy rápido y...no quiero irme.
Leo se acercó a la puerta y puso el pestillo.
l-Vos no te vas!
i-Dame un solo motivo, razonable por el que no deba irme a mi casa.
l-Esto tiene trampa, si sólo me pides una razón, me lo estás poniendo muy fácil.
i-Vamos, dime.
l-Pues...porque, cuando te digo que te quiero, no es sólo una frase hecha que me decía mi madre cuando era pequeño, es algo más que eso, cuando te lo digo, es un te
quiero de verdad, con todas sus letras y es importante para mi...-Empezaron a correr lágrimas por sus mejillas.-Iria, no me hagas esto...yo...
i-Leo, no llores, no lo hagas más difícil.
l-Eres tu la que lo hace difícil, todo sería más fácil si volvieses conmigo, a Barcelona.
i-Leo, no te estoy pidiendo que rompas conmigo, sólo estoy dando misterio a todo esto...
l-Sí, 500 kilómetros de puro misterio.
i-Leo, yo me quedo.
l-Si tu no vuelves a Barcelona, yo tampoco.
i-Cómo? No...creo que no te he entendido bien, repítelo, pero piénsalo antes.


Capítulo 19
Como ya os dije, eran las dos, ya era hora de levantar Roberto (mi hermano) de un cojinazo. Cojí uno del suelo y se lo lancé a la cabeza.
i-Despierta ya!! petardo!!!
ro-Iria??-Preguntó sin levantar la cabeza de la almohada.
i-Levanta y dame un abrazo enano!!-Se levantó y vino rápido a abrazarme.
ro-Qué tal en Barcelona, es bonito?
i-Es increible...oye Ró, una pregunta, a ti te gusta el fútbol?
ro-Pues claro, soy del Barça, como tú.
i-Ah si? Pues...te voy a presentar esta tarde a unas personas, te van a caer genial!!
ro-Has venido con amigos!!?
i-Sí, y con mi chico...bueno, me han traido ellos.
ro-Tienes novio??-Preguntó gritando.
i-Chtssss!!! Que lo escucha mamá!
ro-Ups... :$
Esa mañana estube actualizando un poco como iba mi vida a mi familia y les enseñé fotos de las ramblas y tal.
Por la tarde llamé a Leo para decirle que iría al hotel con mi hermano. Le cogí (a Roberto) cogí la cámara de fotos también y nos fuimos al hotel de concentración.
LLegamos, subimos al ascensor y le di al cuarto piso, al bajar del ascensor, Leo me esperaba, bueno, nos esperaba al final del pasillo, sonriente, muy sonriente y como no había nadie, más que el petardo de mi hermano, corrí a besar a Leo. Ya después de haberlo hecho, me cogió a caballito y me llevó a donde estaba Roberto, al principio del pasillo, no se había movido de allí. Bajé de la espalda de Leo y éste, tendió la mano a Roberto. 
l-Encantado, soy Lionel, llámame Leo...
Mi hermano no movía ni un musculo, a penas parpadeaba y estaba boquiabierto.
ro-Yo, yo soy Roberto,...pe...pero puedes llamarme Rober.
i-Puedes llamarle petardo también.
l-Mucho gusto-Dijo riéndose.
i-Leo, hazte una foto con él, que creo que no es capaz de pedírtelo.
Saqué mi cámara y les hice un par de fotos.
l-Y ahora, continuaremos la visita por el hotel.-Puso voz de guía para sacr una sonrisa a mi hermano, por supuesto lo consiguió, aunque le costó más que cuando lo intenta conmigo.
Seguimos caminando por el hotel y le presenté a todos y cada uno de los chicos, y por supuesto, a Pep.
gp-Eh chaval!! por supuesto sabrás que mañana te invito yo al partido, no? Así que no se le olvide a tu hermana traerte.
ro-En serio? Voy...voy a veros jugar?
pg-Eso ni se pregunta chaval!! Por cierto, si te gusta el futbol, en plan profesional, tienes buena base física, tu haces una llamada a tu hermana y me presento en madrid a verte jugar.
Mi hermano sonrió.
i-Venga Ró, despidete, que nos vamos ya a casa.
Me despedí de todos, alñ igual que mi hermano y dejé a Leo para el final.
Cuando llegó el momento de despedirme de él, no se dio cuenta de que todos noos miraban, o quizás si, no estoy segura...
l-No...no te vuelvo a ver hasta mañanana...?
i-No...
l-Y no voy a dormir a tu lado?
i-No-Bajé la mirada intentando no sonrojarme ante la presencia Me acercó a él, cogiéndome por la espalda y nos besamos con intensidad, ante los gritos y silvidos de los chico, que no daban crédito a lo que estaban viendo.
tots-Que bonito, que bonito (8)
cuando Rober y yo subimos al ascensor escuché gritos como el de "Leo, pillín" y cosas semejantes.
ro-No sé por qué, pero me da la impresión de que los demás se han dado cuenta de lo vuestro.
i-Eres mejor que Sherlock Holmes!!-Le respondí vacilándole.
ro-Em...por qué no me lo habías contado?...Lo de que sales con Messi y que tienes tanta relación con los demás...
i-No sabía que estabas en casa, y tampoco quiero que se entere mamá.
ro-Haceis buena pareja.
i-Gracias.
Le dejé en casa, con la cámara para que se quedase con ella y las fotos, ya me las mandaría. Después, me fui a casa de mis mejores amigas, Sara y Adriana.
Llamé al timbre, Sara salió de detrás de la puerta, sin dar mucha importacia a quien abría.
i-Geme!!!
Capítulo 18
i-Leo, me estás escuchando?
l-Eh? Perdón, es que me quedé un poco embobado...
i-Ya lo veo ¬¬'
Me sonrió con dulzura.
l-No pensaba decírtelo hasta dentro de unos días pero...no puedo esperar a verte la cara...
i-El qué? Me estás poniendo nerviosa!!
l-La semana que viene, vamos a jugar contra el "rayo" y como vamos a estar en madrid, podrás visitar a tu familia, pero, como ahora que Pep sabe lo nuestro no te deja estar en el hotel de concentración, tendrás que dormir en tu casa...si no te importa...
i-Vale, iré a dormir a mi casa!!!-Respondí emocionadísima. Me dio un beso en la mejilla.-Pero al partido estoy invitada no?
l-Sí, que dice Pep que me motivas :$
i-Voy a preparar la cena, me ayudas?
l-Sí!! Yo quiero un sandwich!!
i-Que sean dos.
Fuimos a la cocina, y entre tontería y tontería acabamos haciendo una guerra de comida, o como hubiese dicho Pep, de manera más seria, nos tiramos harina por la cara.
Al acabar la guerra, cenamos y nos fuimos a dormir.
[.........................................]
Eran las siete y media cuando sus caricias me levantaron, a penas entraba luz por la ventana, él estaba tumbado de lado, con el cuerpo mirando hacia mi, yo, yo estaba de espaldas a él, mi pelo estaba estirado por toda la almohada, Leo lo acariciaba y peinaba con sus dedos, me giré para encontrarme frente a él y me abracé a su torso desnudo.
l-Buenos días enana.-Sonrió, mientras cerraba sus ojos, achinados por el sueño.
i-Habló el alto!!-Respondí riéndome.
l-Eres cruel.-Me besó.
i-Lo sé.-Levanté las cejas para sacarle una sonrisa, lo conseguí :)
Nos vestimos y nos fuimos al entrenamiento, bueno, como casi siempre, desayunamos primero con el equipo. Estubimos machacándonoss tres horas, volvimos a casa, con Dani y Gerard, quienes habíamos invitado a comer.
Al acabar salimos a dar un paseo(por la zona rica, que sino nos acosan los fans ^^) y a las seis y media fuimos al camp nou, porque más tarde había partido.
Por supuesto ganamos, pero mi cabeza ya no estaba en eso, sino en madrid, en mi gente, con mi familia, mis amigas....[............................................]
Por fin subimos al avión, dirección Madrid, al aeropuerto de Barajas, del que, meses antes había partido hacia Barcelona.
Me senté junto a Leo, Pep y Gerard, que eran los únicos que sabían lo nuestro, nos miraban y sonreían de vez en cuando.
El equipo estaba casi al completo subido en ese gran avión.
Me quedé dormida apoyada en el hombro de Leo, y sí, me daba igual que los demás miraran y nos vieran, simplemente le quería, y le quiero, a demás, Leo me había prometido que contaría lo nuestro al equipo en el vestuario, cuando acabara el partido contra el rayo.
Llegamos en menos de una hora al aeropuerto de Barajas, estaba todo lleno de culés pidiendo autógrafos y gritando como locos, aunque también se había colado algún madridista que intentaba perturbar el ambiente.
Los chicos se mostraron muy amables y firmaron autógrafos, se hicieron fotos etc.
En seguida les recogió el autobús, yo me despedí de Leo y el resto y cogí el metro dirección mi casa.
Cuando llegué llamé al timbre, no había comentado a nadie que iba, quería que fuese una sorpresa ;)
Mi madre abrió la puerta y se quedó tiesa por unos segundo, y seguidamente, empezó a gritar.
má-Iria!!!! Eres tu!!! Que guapa estás!!!-Me abrazó con todas sus ganas y me ayudó a meter la maleta en casa.
Despacio, fui al salón, donde, como siempre estaba mi abuela, sentada en su meredora, de espaldas al pasillo, haciendo ganchillo.
i-Buu!!-Grité yo, tras su mecedora.
abu-Ah!! qué pasa aquí?!!!
Salí de detrás y mi abuela, al verme, cogió un bastón y se levantó a abrazarme y hacer toda clase de muecas, tirándome de los mofletes.
abu-Déjame que te vea hija!! Estás muy guapa!!
i-Cómo estais?
abu-Bien hija, bien, tu madre me ha comprado un bastón y ahora me levanto yo solita.
i-Ya veo, cada día estás más joven eeh!! Está en casa el petardo?
abu-Sí, pero creo que sigue durmiendo.
El petardo era, y es mi hermano pequeño, aunque ya tiene 20 años, pero aquel día, tenía 15, nuestros padres están divorciados, y cada seis meses, se iba con uno, o con el otro, estos seis meses le tocaba con mamá.
Yo, al ser ya mayor de edad, había decidido irme con mamá, la relación con papá no era muy buena que se dijese.
Mi hermano se llama Roberto, pero por alguna razón inexplicable, desde pequeña le llamo petardo, y se lo llamaré siempre. Era un adolescente acomplejado, y como pasabamos poco tiempo juntos, alguna excursión y tal(cuando uno estaba con papá, el otro estaba con mamá) nos llevábamos muy bien.
Subí las escaleras y abrí la puerta de su habitación, despacio para que no se despertase, eran las dos de la tarde, y seguía durmiendo, ya era hora de que alguien le diese un coginazo en la cara, no