lunes, 12 de marzo de 2012

Capítulo 20
i-Geme!!!
sa-Iria!!-Gritó, nos abrazamos con fuerza.
i-Supongo que todavía tienes cama de invitados...o no?
sa-Sabes que sí!!
Después de saludar bien saludada a Sara, fui a la habitación de Adriana, estaba echándose la siesta, sí, a las ocho de la tarde, pero esque Adri es así.
Abrí la puerta de golpe y grité:
i-Desìerta tontaca!!
ad-Luego Iria.-Respondió con voz de dormida.-Iria!!!!-Reaccionó y saltó de la cama para abrazarme.
Lo primero que me preguntaron fue si estaba saliendo con Leo, porque, por supuesto no terminaban de creérselo. Así que nos sentamos en la cama y les conté todo lo que
había pasado.
sa-Esque...no puedo creer que estés con Messi, es increible.
ad-Y ya habeis fornicado?
sarayyo-Adri!!! Por favor!!
ad-Pero sí o no?
i-Sí pero...
ad-Pero nada!!
Nos fuimos a dormir a las tres de la mañana, bueno, se fueron, yo no podía dormir, estube recapacitando, había una idea que me rondaba la cabeza y consumía mi energía,
como el fuego al papel.
Si volvía a Barcelona, estaría con Leo, con Pep y con todos ellos, pero...dejaba muchas cosas en Madrid. Mi infacia, mi familia, mis amigos, mi habitación...
Simplemente, no tenía nada claro, y no, no sabía lo que iba a hacer, debía pensar rápido, al día siguiente, por la noche salía el vuelo de vuelta a Barcelona.
No sabía que podía hacer, no me veía capaz de afrontar de nuevo una despedida de mi familia, pero tampoco de despedirme de Leo, y, en el caso de que me quedarse? 
qué le diría a Leo? Tendría que dejarle? Todo aquel lío se apoderaba de mis ideas, tornándolas al laberinto en el que me encontraba.
Por fín, después de toda la noche deliberando las pocas posibilidades, tomé una decisión, pero no se lo dije a nadie, sólo intenté dormir un poco, me hacía mucha falta.
Sara y Adriana se levantaron a las doce y yo, no tube más remedio que hacer lo mismo. Desayunamos, tostadas y colacao y salimos a dar una vuelta por la zona. Compramos
el periódico y paseamos por el parque hasta la una y media, cuando me despedí de ellas para irme a mi casa.
Cuando llegué, mi madre me esperaba con la comida hecha, filete de pollo con patatas(no se complicó mucho). Comimos juntos, mamá, la abuela, Rober el petardo y yo.
Roberto les enseñó las fotos que se había hecho con los jugadores del Barça a mamá y a la abuela, a lo que mamá aludió:
má-Ese es...cómo se llama? Messi!! el que le gusta a tu hermana.
Si mami, ese, que me gusta...no sé como lo supiste, peri sí, ese.
Rober y yo nos echamos una mirada matadora mutuamente, que sólo podía significar una cosa.Era algo como "Mejor no la vamos a responder..." Y por supuesto, se hizo un
pequeño silencio que ni Ró ni yo rompimos.
Acabamos de comer a las cuatro y Ró y yo nos metimos en mi habitación a escuchar música y a contarle lo que iba a hacer. Y aunque no estaba aun, del todo segura, a 
él tenía que contárselo. No estubo de acuerdo, él quería que yo estubiese con Leo, porque, a parte de tener una oportunidad como futbolista (ya que entrenaba con ellos), 
la tenía como enamorada, me gustaba Leo, y yo...yo le gustaba a él, pero, en eso no había pensado, y no lo haría hasta más tarde.
Salí a las seis de casa, fui directa al hotel de concentración y entré en el cuarto de Leo.
l-Princesa!! Te he echado de menos...
i-Tengo que hablar muy seriamente contigo.-Respondí así a su bienvenida, alejándome de él, para no recibir el beso que tan decididamente venía a darme.
l-Qué he hecho mal?-Se llevó las manos a la cabeza.
i-Tu? Nada malo...es por otra cosa. He estado recapacitando sobre todo esto y...si me voy con vosotros, dejo aquí muchas cosas, gran parte de mi vida, los he echado
mucho de menos y...creo que me quedo, Leo, no voy a Barcelona.
l-Estás loca? Qué...qué pasa conmigo? He sido tu juguete para dormir acompañada o qué?
i-Pues claro que no!! Todo esto es raro, ha sido muy rápido y...no quiero irme.
Leo se acercó a la puerta y puso el pestillo.
l-Vos no te vas!
i-Dame un solo motivo, razonable por el que no deba irme a mi casa.
l-Esto tiene trampa, si sólo me pides una razón, me lo estás poniendo muy fácil.
i-Vamos, dime.
l-Pues...porque, cuando te digo que te quiero, no es sólo una frase hecha que me decía mi madre cuando era pequeño, es algo más que eso, cuando te lo digo, es un te
quiero de verdad, con todas sus letras y es importante para mi...-Empezaron a correr lágrimas por sus mejillas.-Iria, no me hagas esto...yo...
i-Leo, no llores, no lo hagas más difícil.
l-Eres tu la que lo hace difícil, todo sería más fácil si volvieses conmigo, a Barcelona.
i-Leo, no te estoy pidiendo que rompas conmigo, sólo estoy dando misterio a todo esto...
l-Sí, 500 kilómetros de puro misterio.
i-Leo, yo me quedo.
l-Si tu no vuelves a Barcelona, yo tampoco.
i-Cómo? No...creo que no te he entendido bien, repítelo, pero piénsalo antes.

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