Capítulo 18
i-Leo, me estás escuchando?
l-Eh? Perdón, es que me quedé un poco embobado...
i-Ya lo veo ¬¬'
Me sonrió con dulzura.
l-No pensaba decírtelo hasta dentro de unos días pero...no puedo esperar a verte la cara...
i-El qué? Me estás poniendo nerviosa!!
l-La semana que viene, vamos a jugar contra el "rayo" y como vamos a estar en madrid, podrás visitar a tu familia, pero, como ahora que Pep sabe lo nuestro no te deja estar en el hotel de concentración, tendrás que dormir en tu casa...si no te importa...
i-Vale, iré a dormir a mi casa!!!-Respondí emocionadísima. Me dio un beso en la mejilla.-Pero al partido estoy invitada no?
l-Sí, que dice Pep que me motivas :$
i-Voy a preparar la cena, me ayudas?
l-Sí!! Yo quiero un sandwich!!
i-Que sean dos.
Fuimos a la cocina, y entre tontería y tontería acabamos haciendo una guerra de comida, o como hubiese dicho Pep, de manera más seria, nos tiramos harina por la cara.
Al acabar la guerra, cenamos y nos fuimos a dormir.
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Eran las siete y media cuando sus caricias me levantaron, a penas entraba luz por la ventana, él estaba tumbado de lado, con el cuerpo mirando hacia mi, yo, yo estaba de espaldas a él, mi pelo estaba estirado por toda la almohada, Leo lo acariciaba y peinaba con sus dedos, me giré para encontrarme frente a él y me abracé a su torso desnudo.
l-Buenos días enana.-Sonrió, mientras cerraba sus ojos, achinados por el sueño.
i-Habló el alto!!-Respondí riéndome.
l-Eres cruel.-Me besó.
i-Lo sé.-Levanté las cejas para sacarle una sonrisa, lo conseguí :)
Nos vestimos y nos fuimos al entrenamiento, bueno, como casi siempre, desayunamos primero con el equipo. Estubimos machacándonoss tres horas, volvimos a casa, con Dani y Gerard, quienes habíamos invitado a comer.
Al acabar salimos a dar un paseo(por la zona rica, que sino nos acosan los fans ^^) y a las seis y media fuimos al camp nou, porque más tarde había partido.
Por supuesto ganamos, pero mi cabeza ya no estaba en eso, sino en madrid, en mi gente, con mi familia, mis amigas....[............................................]
Por fin subimos al avión, dirección Madrid, al aeropuerto de Barajas, del que, meses antes había partido hacia Barcelona.
Me senté junto a Leo, Pep y Gerard, que eran los únicos que sabían lo nuestro, nos miraban y sonreían de vez en cuando.
El equipo estaba casi al completo subido en ese gran avión.
Me quedé dormida apoyada en el hombro de Leo, y sí, me daba igual que los demás miraran y nos vieran, simplemente le quería, y le quiero, a demás, Leo me había prometido que contaría lo nuestro al equipo en el vestuario, cuando acabara el partido contra el rayo.
Llegamos en menos de una hora al aeropuerto de Barajas, estaba todo lleno de culés pidiendo autógrafos y gritando como locos, aunque también se había colado algún madridista que intentaba perturbar el ambiente.
Los chicos se mostraron muy amables y firmaron autógrafos, se hicieron fotos etc.
En seguida les recogió el autobús, yo me despedí de Leo y el resto y cogí el metro dirección mi casa.
Cuando llegué llamé al timbre, no había comentado a nadie que iba, quería que fuese una sorpresa ;)
Mi madre abrió la puerta y se quedó tiesa por unos segundo, y seguidamente, empezó a gritar.
má-Iria!!!! Eres tu!!! Que guapa estás!!!-Me abrazó con todas sus ganas y me ayudó a meter la maleta en casa.
Despacio, fui al salón, donde, como siempre estaba mi abuela, sentada en su meredora, de espaldas al pasillo, haciendo ganchillo.
i-Buu!!-Grité yo, tras su mecedora.
abu-Ah!! qué pasa aquí?!!!
Salí de detrás y mi abuela, al verme, cogió un bastón y se levantó a abrazarme y hacer toda clase de muecas, tirándome de los mofletes.
abu-Déjame que te vea hija!! Estás muy guapa!!
i-Cómo estais?
abu-Bien hija, bien, tu madre me ha comprado un bastón y ahora me levanto yo solita.
i-Ya veo, cada día estás más joven eeh!! Está en casa el petardo?
abu-Sí, pero creo que sigue durmiendo.
El petardo era, y es mi hermano pequeño, aunque ya tiene 20 años, pero aquel día, tenía 15, nuestros padres están divorciados, y cada seis meses, se iba con uno, o con el otro, estos seis meses le tocaba con mamá.
Yo, al ser ya mayor de edad, había decidido irme con mamá, la relación con papá no era muy buena que se dijese.
Mi hermano se llama Roberto, pero por alguna razón inexplicable, desde pequeña le llamo petardo, y se lo llamaré siempre. Era un adolescente acomplejado, y como pasabamos poco tiempo juntos, alguna excursión y tal(cuando uno estaba con papá, el otro estaba con mamá) nos llevábamos muy bien.
Subí las escaleras y abrí la puerta de su habitación, despacio para que no se despertase, eran las dos de la tarde, y seguía durmiendo, ya era hora de que alguien le diese un coginazo en la cara, no
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