martes, 11 de diciembre de 2012
Capítulo 34: El viaje:
jai-Soy Jairo, encantado.
da-Daniela.-Sonreí. Me recordaba un poco a Leo, aunque puede que fuese parte de mi pérdida de cabeza, porque no se parecían en nada.
jai-Paramos en Canarias por casi una hora, y allí repostamos, luego vamos directos a a Ciudad de Mexico, luego pararemos en Brasilia, y ya de allá a Santa Fe.
da-Debo suponer por tu acento que bajas el Argentina.
jai-Muy aguda.-Sonrió.-¿Y vos?
da-Te acompaño.
jai-Has tenido suerte, has dado con un muy interesante compañero de viajes.
da-¿Y cómo un chico de tu edad sólo en un viaje tan largo?
jai-Tengo dieciocho años, no subestimes...yo estudio acá, y en verano, cuando me dan las vacaciones, me voy allí, es más aburrido porque como allá es otoño...pero me voy con mi papá, él es empresario y me quiere llevar a sus fiestas ahora que soy mayor de edad.
da-Parece...genial.
Jairo me había hecho darme cuenta de un fallo, allí era otoño, y bien entrado.
da-Otoño...bien.
Jairo se gastó una carcajada a mi costa.
jai-Yo olvidé eso la última vez y tuve que comprarme ropa..., pero no te precupes, mi papá dice que este año el calentamiento global está ayudando mucho al turismo, así que creo que no hace tanto frío como otras veces.
Realmente aquello no me tranquilizó en absoluto.
jai-Seguro que vas por el novio...
da-¿Me puedes explicar por qué todo el mundo piensa eso?
jai-Parece lo más obvio, no sé, una chica joven y guapa como vos que se va sola a la otra punta del mundo, sin tener ni idea de dónde para su avión, ni del tiempo que hace allá, parece la típica historia de la chica española que se enamora del turista argentino y él se vuelve y ella va detrás y se reencuentran en el aeropuerto, y se besan hasta ahogarse, seguro...¿no?
da-Te ha quedado muy bonito, pero has fallado un poco, primero, yo soy argentina, aunque no lo parezca, segundo, él trabaja en Barcelona, y tercero, es muy dudoso que me espere en el aeropuerto, porque no sabe nada.
Sentí presión en el pecho, estábamos despegando.
jai-Aún así, estaba muy claro, acerté la mayoría. ¿Cuánto hace que marchó él?
da-Ni dos días.
jai-Buah! Entonces estás re-pillada, no esperaste nada.
da-Es que...bueno, siento como que él me espera.
jai-Espero que vaya muy bien.
Pasamos las horas hablando de política, fútbol, cine, fútbol, amor, fútbol...sinceramente, para ser Jairo un niño de dieciocho años con esos aires orgullosos era muy inteligente y guapo. Si todos los políticos fuesen la mitad de pícaros e inteligentes de lo que lo es él...
da-Felicita a tu padre de mi parte, te juro que le ha salido muy bien eso de tu educación.
jai-Me lo dicen mucho.-Rio.
Habíamos pasado 19 horas en el avión cuando aún estábamos en Brasilia.
jai-Te tenés que tranquilizar, porque a ver, ya sólo quedan un par de horas y...
da-No puedo, cuando llegue allí no sé cómo voy a encontrarle.
jai-Pero si tienes su móvil, no tienes más que llamar.
En las últimas horas nos dedicábamos a ver películas, unos en el avión estaban nerviosos porque necesitaban dormir, y otros sin embargo lo aborrecían, y querían estirar las piernas, lo que estaba claro es que todos deseábamos con impaciencia acabar ese largo viaje.
Hacía horas que echaba de menos sentir los dedos de los pies, y que odiaba el hormigueo que recorría mi cuerpo consiguiendo así aumentar con rapidez mi nerviosismo.
La angustia de pensar que no le encontraría me oprimía el pecho contra el asiento y sin embargo la esperanza de encontrarle me hacía darme cuenta de que por cada minuto mi locura avanzaba por mi cerebro como si fuese la misma sangre y que, si seguía así acabaría matando a la gente por mirarme mal, o pegándole un tiro a John Lennon...
Todo esto, sumado a la presión que se acumulaba en el ambiente y aparecía y desaparecía cuando le daba la gana me hacían tener un enorme dolor de cabeza. Jairo se había dado cuenta y por ello prefería hablarme sólo cuando era necesario.
da-Me estoy volviendo loca Jairo.
jai-¡Qué mentira!, llevo 20 horas con vos y te aseguro que sos la persona más en su sano juicio que he conocido últimamente.
da-Sí, porque últimamente no has conocido a nadie más que a mí, tienes poco donde elegir.
jai-Otro comentario sano, tranquila, hay gente que simplemente ve cosas antes de que pasen, y no tienen por qué estar locas. Los sueños se adelantan a la realidad, así que tranquila....
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