Capítulo 34 (:
Roberto, primero corrió en línea recta en spring y con el balón en los pies, y conmigo molestándole la carrera. Luego dio toques, veintitres para ser exactos, antes de que Pep le dijese que parase. Más tarde, después de darle un pequeño descanso, probó tiros de falta con los monigotes delante de la portería, y efectividad tirandome penaltis...aunque aquello no tenía mucho sentido, pero le pusimos a trece metros...
pg-n momento, voy a hacer una llamada.
ro-Vale, como usted quiera.-Pep salió del recinto, móvil en mano. Unos diez minutos después volvió a por nosotros.
Llamó a un taxi.
i-¿A dónde vamos Pep?
pg-A un centro de salud, a que le haga unas pruebas médicas ...resistencia...corazón y tal. Roberto y yo asentimos casi a la vez.
Se hizo las pruebas con unos electrodos, en una máquina de correr, también una de fuerza, velocidad y reflejos. Roberto y yo salimos del hospital y nos sentamos a esperar a Pep en un banco, le estuvimos esperando como treinta minutos, básicamente lo que tardaron en darle las pruebas y hacer la llamada correspondiente.
pg-Chaval.-Rober se levantó del banco donde esperábamos.
ro-Dígame.
pg-Nos vamos a ver mucho, así que trátame de tú.
i-Eso quiere decir que...
pg-Está dentro.-Empecé a gritar letras repentinas, no me salía nada más, no sólo porque Ró estuviese dentro, sino por lo que esto significaba, ya que yo había prometido irme de Barcelona si no cogían a Roberto, y yo no quería irme.-Tienes seis partidos de prueba con los que van a ser tus compañeros. Vas a ser titular, a no ser que haya algún incidente, en todos. Si consigues marcar un gol y asistir al menos una vez en esos seis partidos, estás oficialmente en el equipo. Tendrás contraro oficial, por dos años.
ro-¿Don años?-Gritó de la emoción.
pg-Sí.
ro-Eso es casi hasta los dieciocho...si lo hago muy muy bien, podría jugar hasta un partido oficial.
pg-Si sigues así, jugarás más de uno.
i-Tenemos un problema. Nuestros padres están divorciados, él...no va a querer que nos le llevemos.
ro-Pero él no es mi padre, Iria.
i-Lamentablemente, cariño, es el tuyo y el mío.
pg-Pero vosotros ¿Cómo os llevai con él?
i-Yo llevo ya mucho sin verle porque al ser mayor de edad, tengo la posibilidad de elegir.
ro-Yo le odio, siempre llega un mes tarde a por mi. Estoy más con mamá, ...eso es lo único bueno de su impuntualidad.
pg-La única solución es que la custodia te la dé a ti, Iria.
Nada más escuchar eso cogí mi móvil y marqué donde decía "papá".
mi-¿Sí?
i-Hola papi!
mi-Esto no son horas de llamar
i-Son casi las dos, te llamaba porque quería pedirte tu parte de la custodia de Roberto.
mi-¿Y yo de eso...qué me llevo? Bueno...¿Dónde está el truco?
i-No hay truco papi, tu me cedes la custodia ante notario, y simplemente ya no tienes que ir a casa a llevártele, y aguantarle durante seis meses.
mi-¿Va a ser bueno para Alberto?
i-Roberto...sí, va a ser bueno, va a ir a un buen instituto, y a ser constante.
mi-¿Cuándo dices que firmamos?-Levanté el pulgar hacia Pep y Ro, en señal de victoria.
i-Esta tarde en el notario de debajo de tu casa, a las siete, llama y pide cita, urgente.
mi-Sí, hasta luego hija.-Colgó.
ro-¿Y bien?
i-Sí!-Chillé.
pg-Vas a vivir en La Masía, ¿no?
ro-Hombre, yo he pensado en vivir con Iria el tiempo que tarde en arreglarlo con Leo, y cuando vuelvan, para no molestarles, me voy a La Masía.
i-¿Cómo sabes que no estoy con Leo?-Pep se fue al darse cuenta de que era algo más o menos privado.
ro-No jugó el otro día, y no va a los entrenamientos, si estuviese lesionado, no habrías venido tu. estarías tan pegada a él que os aborreceríais sin parar de querer estar juntos. Sois así.
i-No pasamos todo el día juntos, ¿sabes?
ro-¿Qué paso?-Preguntó ignorando mis excusas baratas.
i-No conectábamos.-Mentí y su risa sarcástica empezó a alzarse sobre el resto de sonidos de la puerta de entrada de aquel hospital.
ro-Iria, escúchame bien.-Me miraba a los ojos con tanta fijeza que asustaba.-Jamás, en mis casi dieciseis años de vida, he visto a dos personas conectar de la misma manera de la que Leo y tu lo haceis. No esque esteis juntos por estar con alguien, estais juntos porque os necesitais ell uno al otro, cuando estais dos minutos sin hablaros, ambos acabais desviando la mirada, esperando a que la del otro se cruce y entrelazar vuestra mirada....Él, en cualquier partido que tu hayas visto desde el banquillo, ha echado más miradas al banco que en todo el resto de su vida como futbolista. No sé Iria...no puedes venir y decirme "no conectábamos".
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