sábado, 18 de agosto de 2012


Capítulo 14 :)
Leo era muy extraño, o eso me parecía, con todo el mundo era tímido y humilde, y temía las preguntas privadas. Sólo había dos personas a las que yo conociese con las que Leo se comportase de forma distinta. Esas personas éramos Pep y yo. Pep le daba tanta autoconfianza que él mismo se veía obligado a comportarse como alguien como Messi debería comportarse. Conmigo...los dos primeros días conmigo fue como lo es con los demás...pero desde ese momento en el que frustré su intento de huida de la realidad sobre mi azotea, y me senté a su lado a observar las estrellas, desde aquella latente mirada, todo había cambiado, su adversión hacia mi persona se había vuelto completamente inexistente, hasta el punto de pasearse en ropa interior por mi casa como si nada.
Mi despertador sonó, le di un golpe para apagarlo, asustada y grité.
da-Hora de prepararse.
Leo sonrió. Salté de la cama y abrí el armario, cogí mi uniforme y saqué a Leo de la habitación, con cuidado de no mirarle mucho. Me vestí y fui al baño a lavarme los dientes.
lm-No tengo ropa para el entrenamiento...
Abre el tercer cajón de la cómoda de mi habitación.-Dije con el cepillo de dientes en la boca.-Es la ropa del entrenamiento, era un regalo para mi padre, te quedará grande, pero...
lm-No, Dani, puedo aguantar sin entrenar, o ir así.
da-Irás como diga yo, que soy tu preparadora. Además, tu verdadero problema es que pone Rafa atrás, pero no pasa nada, esta tarde las tiendas están abiertas e iré a comprarle otra.
lm-Y tu padre...¿ya tiene la primera equipación?
da-No, es que esa estaba de oferta y con el sueldo de entrenador de lisiados y teniendo que mandarle pasta pues...-Leo me echó una mirada cargada de rabia.
lm-Lo de lisiados decilo por otros.
da-Por...¿Arbeloa?
lm-Mejor.
Entró en mi habitación, cogió el chandal, cortó la etiqueta y se lo puso.
lm-Me está bien, el problema es que a ver como le explico a Gerard y compañía lo de que ponga Rafa atrás.
da-Di que fue por una apuesta.
Salimos camino al trabajo y en diez minutos llegamos al comedor, todo estaba igual excepto una cosilla.
da-¿Dónde está Gerard?
ic-Está en la cocina.
Me acerqué a la cocina en su busca. Gerard estaba sentado en una encimera charlando pasivamente con Sara. Al verme Sara, sonrió y vino a saludarme, Gerard sin embargo no se tomó de tan buena forma mi entrada.
"Mierda, le he cortado el rollo"pensé.
gp-Buenos días por la mañana.
da-Y por la tarde, nanu. Ve a desayunar con Leo que es tarde eh.
gp-Joder, vienes mandona, cuidadito que se te suben los humos y...
da-¿Me vas a hablar tú de humos? Si eres un enorme pavo real culé...
Me sacó la lengua y le guiñó el ojo a Sara un segundo antes de salir de la cocina e irse a desayunar a su mesa.
sa-Es tan genial...-Suspiró.
da-Sí, a veces.-Dije metida hasta el fondo en su suspiro primaveral.-¿Nos mandas el desayuno para allá? No quiero dar mal ejemplo en mi primera semana, aún no he firmado el contrato.
sa-En tres minutos os lo mando.
Me retiré de la cocina, Leo estaba muy concentrado, dialogando con su móvil, Gerard, Isaac y Marc bromeaban acerca del por qué del nombre de la camiseta de Leo.
Colgó y se sentó con nosotros, a mi lado.
gp-¿Con quién hablabas?
lm-Con mi asistenta, quería ver si podía traerme...-Desvió la mirada hacia mí.-...unas zapatillas.
mb-Sí, mejor, porque por muy Messi que seas, es complicado entrenar con zapatos.
da-No sé por qué, pero por una vez creo lo que dice Marc...
Llegó el desayuno a la mesa. Los chicos lo enguyeron, debían estar faltos de nutrientes.
Cuando estuvimos en el gimnasio, un chaval entró con una bolsa y se la entregó a Leo.
Él sacó con rapidez una caja de zapatos, los suyos, claro, y se los puso. Seguidamente observó el interior de la bolsa, que seguía llena y me la entregó.
Yo miré dentro sin entender nada, era la primera equipación del Barça, cogí la camiseta, leí su inscripción, Rafa.
"No te vas a poner a llorar", pensé, pero cuando toqué mis mejillas ya estaban encharcadas.
lm-¡Si llego a saber que ibas a llorar no te la hubiera pedido eh! Llorona...
da-Es que...gracias.-Sonreí limpiándome las lágrimas.
lm-Vení.-Dijo extendiendo los brazos.-No tienes que dármelas, sólo te devuelvo el favor.
da-Te lo tengo que agradecer.
gp-
¡Oh! Qué bonito Leo.-Gritó.
da-Gerard, tú a lo tuyo.
Gerard empezó a pedalear en su bici estática con velocidad.
gp-¿Así?
da-Perfecto.
Abracé a Leo.

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