Capítulo 15 :)
Leo carraspeó absorbiendo la poco atención que aún no me absorbía a mí.
da-Dígamelo.
lm-Gerard y yo...vamos a saltarnos una de tus absurdas normas.
Yo no entendía nada, ¿por qué me diría eso si no tenía ningún sentido contármelo?
De repente noté cómo unas manos se posaban en la parte trasera de mis rodillas, otra en mi espalda y
empecé a levitar.
da-Suéltame, ¡Gerard Piqué!-Grité zarandeándome para intentar tirarme de sus brazos.
gp-Corre Leo. ¡Ábreme!
Al fondo del gimnasio había unas puertas bloqueadas desde que yo estaba allí con unas cajas llenas de piezas para las bicis estáticas, pesas y demás. Leo abrió las puertas.
Aquello era demasiado lógico para que a mí no se me hubiese ocurrido antes. En todos los gimnasios hay una piscina, y sí, eso era un gimnasio.
Leo se acercó a Gerard, que aún me mantenía pataleando en sus brazos, me cogió de los brazos
mientras Gerard me cogía de las piernas y empezaban a columpiarme, me llevaron a la orilla y aun me columpiaban.
da-¡No!
gp-Una...
da-No, ¡ni se os ocurra!
gp-¡Y tres!
Totalmente vestida, y sin una toalla cerca, me soltaron al aire, y bajo él, una piscina verdosa.
Vi como el agua se acercaba a mí y ...mierda.
Cerré los ojos y me puse a chapotear, una vez segura de tener la cabeza fuera del agua, abrí los ojos.
da-¡Seréis cabrones! ¡Está helada! ¡Os odio mucho!-Chillé mientras me secaba los ojos con las manos mojadas.
gp-No salgas, ahora ya volvemos.
da-¿Pero qué pelotas dices? No voy a quedarme aquí.
Aparecieron Marc e Isaac como perritos, riéndose mientras me señalaban y se pusieron a vigilar las
escaleras, para que yo no pudiese salir.
Al par de minutos Gerard traía a Sara tapándole los ojos desde detrás con extremo cuidado, mientras Leo tiraba de ella con menos delicadeza de la que utilizaba Gerard.
Quise ayudarla, chillé.
da-¡Sara! Agua, fría, y verde, y ¡fría!
Gerard la levantó él solo, tenía mucha fuerza, se puso de puntillas para dar impulso, y
la soltó cerca de donde estaba yo.
sa-Te voy a meter un hierro candente por el ano, Gerard.-Gritó al asomar la cabeza.
da-Yo la voy a ayudar a meteros el hierro candente por el culo, bueno, a los dos.-Grité mirando a Leo, que no se libraba de mi cabreo.
lm-¿Podemos hacer algo para evitarlo?
da-Podéis tiraros al agua.
Leo nos miró y deshaciendose de la camiseta gritó.
lm-No hay dos sin tres. Se quitó los pantalones, zapatillas y calcetines y saltó.
da-Parece raro, pero es la segunda vez que te veo hoy en este estado. Lamentable.-Reí.
lm-Tranquila, que no volverás a verme así en la vida.
da-Muy agudo, pero es mentira.
Gerard no quiso quedarse corto ante el nivel de valentía/amor/estupidez de Leo, y después de desprenderse de la ropa, se tiró al agua.
gp-¡Dios!-Nadó hasta Sara.-¡Yo pensaba que a partir de los cero grados, el agua se congelaba!
sa-Yo no soy una floja como Daniela, yo sigo teniendo planeado meterte un hierro por el culo.
gp-¡Qué guay!...podemos hacer una foto y subirla a twitter...¡un hierro por el orto!-Miró a Leo intentando desquiciarlo con el grito con acento, pero este estaba demasiado ocupado cogiéndome a caballito, o al menos, intentándolo. El pobre se negaba rotundamente a reconocer que el agua le llegaba por la barbilla con suma facilidad, y estando de puntillas, y aun así, me intentaba coger.
gp-Enano, échate para allá, ¡que te ahogas!
lm-¡Qué está todo bien!-Contestaba él, cabezota como siempre.
da-Pues como te ahogues llamaré a Marc para que te haga el boca a boca.-Dio dos pasos instintivos
hacia la zona donde menos cubría con rapidez.
Gerard y Sara soltaron una enorme carcajada. Yo acaricié las mejillas de Leo desde encima suya.
da-Es todo por hoy-Grité a Marc e Isaac que esperaban impacientes para poder irse.
Salieron corriendo fuera echándose una carrera.
Nos quedamos los cuatro solos, chapoteando en el agua sucia y helada de la piscina.
Bajé de la espalda de Leo y me abracé a su torso. Él buscaba mis mejillas con sus labios cada vez que se giraba para hablarme.
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