lm-¿Te enojaste conmigo por tirarte?-Preguntó con voz de bueno.
da-Muchísimo, no te hablo.
lm-¿Y si te pido perdón?
da-Pues...te hablo.
lm-¿Me perdonas?-Preguntó girando para mirarme a los ojos.
da-Bueno...vale.-Respondí sonriéndole, no podía evitar sonreírle cuando me miraba así.
Mientras esto ocurría, Gerard y Sara se salpicaban mutuamente, pero nosotros no estábamos atentos, era como si, cada pareja estuviese en un mundo, como si un gran muro de hormigón armado nos separase de ellos. Cuando estaba con Leo, el resto del mundo me parecía menos interesante, más
profundo, más oscuro, más lejano, las voces las oía menos agudas, más dispersas, como si fueran un eco. Los recuerdos de los momentos que pasaba con Leo y otras personas, eran difusos porque nada
más lo recordaba a él.
Apenas me acordaba de las estupideces de Gerard o las anécdotas de Sara, porque Leo estaba presente cuando ocurrían, y yo ya no les prestaba demasiada atención, me concentraba en él, en su sonrisa, su mirada posada en la mía, como un cisne en un lago, ...en los besos que lamentablemente, aún no le había dado.
Amor. Luché contra mis instintos para no besarle, no era el momento más adecuado, pero le abracé.
Escuché a Sara de fondo.
sa-Lo que te quiero bobo.
gp-Normal...todo el mundo me quiere.
da-Si eres el jugador que más se mete en propia. ¿Quién te va a querer a ti?
lm-Lo tengo en la punta de la lengua.-Miramos a Leo.-¡Ah no! Era una pelusa.
Nos echamos a reir, menos Gerard que se mantuvo serio y puso cara de enfadado.
Rápido se cortó la conversación y volvimos a separarnos en parejas.
lm-Tienes los labios morados.Salí fuera del agua.
da-No, estoy bien.
lm-No lo estás. Sal fuera.-En cuanto lo dije me di cuenta de que tenía razón, tenía mucho frío, pero si no me lo hubiese dicho, no me habría dado cuenta, "tengo que aprender a concentrarme".
Me acompañó fuera del agua y entró en un habitación que había junto a la orilla.
Volvió con una pila de toallas en los brazos, que yo cada vez sentía más fuerte. Cogió una, la abrió y me la echó encima mientras me frotaba los brazos para que me secase antes.
da-No tengas prisa en secarme, no podemos irnos hasta dentro de mucho, tengo la ropa empapada.
Se agachó y se puso de cuclillas para quedarse a mi altura (debo recordaros que estaba en calzoncillos).
lm-No pasa nada, te llevo, que mañana tenemos partido, es muy importante y tienes que secarte, porque...te podés enfermar, y mañana no podés fallarme.
Lo había dicho como si yo fuese una vitamina esencial e imprescindible para que él jugase su partido, su droga más potente. Amor. Qué preciosa palabra para referirse a alguien como él. Eso era lo que yo quería llamarle "amor".
Se inclinó hacia mi y me dio un beso en la frente, sobreprotector.
Se levantó y me ofreció la mano para ayudarme a levantarme, pero no me soltó cuando me hube levantado.
lm-Nos vamos.-Gritó hacia el fondo del recinto donde se encontraban Sara y Gerard, y su voz hizo un divertido eco contra las paredes de cristal.
gp-Vale, pues que no os vean así al salir.
Leo empezó a vestirse.
da-No te preocupes Geri, yo salgo a parte para que no me vean con él.
Leo y yo pasamos al gimnasio, ya vestidos.
lm-No me importa nada que me vean contigo...es más, así tengo pruebas de que sos real.
da-No me apetece liarla, perder mi trabajo cuando a penas lo he empezado, yo saldré en un par de minutos, espérame dentro de el coche.
Sonrió de forma bastante teatral.
lm-Me esperaba algo como "también te quiero" o algo así...
da-Claro, pero no me gusta mentir.-Me reí...mentir, diciendo que le quería, "Daniela, estás haciendo el ridículo". Me sacó la lengua.
lm-¡Ah! Muy bonito esto, encima de que te llevo a tu casa...
da-¡Me has tirado vestida a una piscina de agua verde!
lm-¡Sos rencorosa eh!
da-Te perdono el comentario que acabas de hacer si te quedas a comer en mi casa.
lm-No creo que me estés dando a elegir, así que...si insistes...-Me guiñó el ojo.
Leo salió al aparcamiento y yo esperé contando los segundos mi momento de salir.
118, 119 y 120. "Voy" me dije.
Salí, busqué su coche con la mirada, era complicado porque todos los coches eran iguales, blancos y enormes...
No hay comentarios:
Publicar un comentario