domingo, 26 de agosto de 2012


Capítulo 17 ^.^
Escuché el pitido de un coche que consiguió llamar mi atención sobre el resto y se acercó despacio por el camino que el parking le permitió hacia mí.
Sin mirar hacia los lados para evitar ver periodistas que no quisiese ver entré en el coche y cerré la puerta de un golpe. Me puse el cinturón mientras él arrancaba y cogía camino de salida a la carretera principal de esa calle.
lm-Tranquila, no me han visto.
da-Me parece que a mí tampoco.
lm-Por cierto, ¿qué tienes de comer?
da-¿Cuál era tu dieta hoy?
lm-Vale...ya llamo a un chino mejor.-Rio cabeceando hacia los lados, ese típico gesto de "no cambiará, pero no quiero que lo haga".
Llegamos a mi casa, estábamos buscando aparcamiento cuando Leo divisó un paparazzi en el portal.
da-¿Mejor en el parking?
lm-Lo siento, te han pillado la casa...son un poco pesados.
da-Ya...un poco.-Reí yo algo agobiada.
Subimos rápido a casa y una vez dentro hicimos todo lo posible para no acercarnos a ninguna ventana, evitando así fotos...
lm-Si no quieres que te vean no te acerques a la ventana, ni salgas a la terraza.
da-Joder Leo, ni que fuesen francotiradores, ¡no saben cual es mi ventana!
lm-Por si acaso.-Respondió riéndose.
Leo llamó y pidió la comida y luego, al verme empapada vino a abrazarme con todo su cuerpo.
lm-Cambiate ya anda...te lo exijo.
da-Es que...si no me sueltas tengo muy complicado lo de cambiarme...
lm-Perdona...-Dijo asustado, como si por un momento hubiese dejado de ser consciente de que yo no podía moverme.-Ve a cambiarte, sí.-Y me soltó a disgusto de ambos.
da-¿Te importa si me pongo cómoda?
lm-Tu casa, tus reglas, además...yo me he paseado en calzoncillos...no es una gran diferencia.
Me puse unos pantalones cortos rosas de estar por casa y una camiseta de tirantes blanca, me solté el pelo y me lo aloqué frente al espejo de mi habitación.
da-¿Qué tal estoy?-Arqueé las cejas dos veces.
lm-Muy linda.-Dijo abriendo los brazos, dando a entender que debía volver a ellos.
Me colé entre su cuerpo y él me dio un cálido beso en la mejilla, con suavidad, qué dulce. Me apretó contra su pecho, apoyé mi cara en su hombro y mis brazos acariciaron su espalda dirección sur, buscando su cintura.
lm-¡Eh! A ver dónde tocas, que eso es un sitio para privilegiadas y aún no lo sos.
Me paré tratando de asumir ese "aún".
da-¡Qué chulo te pones conmigo! ¿no?
lm-Sí, bueno, supongo que a cada uno le doy lo que quiere...
da-Supones...¿cómo eres tan bobo?
lm-¿Te picaste porque no te dejé tocarme el culo?-Rio.-Tengo que autodefenderme, estabas a poco de llegar a la zona peligrosa, seguro que me quisiste violar y...
da-Si quieren los dos no es violación.-Le saqué la lengua.
lm-Y ahí está el problema. Que yo no quería.
da-¡Qué ataque más gratuito!-Volvió a reirse, me encantaba que se riese, a cualquier precio.-Además...Pep y el resto te dan una palmada en el culo cada vez que les da la gana.
lm-¡Pero son hombres!
da-Eso no me quita la razón, más bien me la da.
lm-No vas a convencerme si es lo que querés...
da-Uy...qué pena.-Grité sarcástica dehaciéndome de su abrazo.
lm-No te vayas.-Pidió con voz de niñito.
da-Adiós.-Dije dando un paso atrás.
lm-Vuelve anda...-Dijo con voz seductora, y tras esto se mordió el labio, yo estaba segura de que lo hacía a propósito y aún así no podía resistirme a sus armas, deshice el paso que había dado y avancé de nuevo y decidida hacia él para volver a abrazarlo.
Sonó el timbre. Le solté cabreada y abrí.
El repartidor chino subió rápido, nos dio la comida, pagamos, se hizo una foto con Leo y se fue lo antes posible.
Pusimos la mesa y nos hinchamos a comer (yo más, que él se tenía que cuidar mucho). Tras esto pusimos una película y nos echamos al sofá con una manta encima, Leo se durmió sobre mi pecho.
Serían las seis cuando decidí despertarle.
da-Despierta-Le susurré en el oído. Me hizo caso.
lm-¿Qué hora es?
da-Tarde. Mañana hay partido y hay periodistas abajo esperando a que salgas, no seas malo y no les hagas esperar más anda...
lm-De acuerdo, me estás echando.-Dijo serio. Me asusté.
da-No, no, lo hago por tu bien, pero puedes quedarte hasta cuando quieras...por mí como si quieres quedarte para siempre, bueno, no, pero que esta es tu casa, eso, mi casa es tu casa, no, no literalmente, eso seria una tontería...-Estaba a punto de petarme un ojo, él se rio.
lm-Tranquila, que no me he enojado...¿para siempre dices? No lo veo a corto plazo. Pero no te preocupes, que nos veremos pronto.-Dijo cogiéndome una mano y acariciándola.
da-Sí, pronto...-Respondí confundida, relajándome y tomando aire.
lm-¿Cómo te dedico el gol mañana?-Preguntó aun riéndose de mi exagerada reacción.-¿Le hago una pistola a la cámara?
da-Eso es demasiado poco original, ¿no?
lm-Se me ha ocurrido algo.
da-¿Qué?
lm-Sorpresa.
Me dio un beso en la nariz entre risas y se fue.


2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Holaa me encanta la novela! me leí 17 capítulos seguidos porque me he viciado xD

    ResponderEliminar