jueves, 25 de octubre de 2012


Capítulo 31

Una sorpresa, de repente noté que le temía a esa palabra.
da-Sara...te conozco, ¿qué es para ti una sorpresa?
sa-¡Hoy hay merienda de equipo! Me has hecho estropear la sorpresa.
da-Pero...
sa-¿No quieres verles?
da-Sí, ¡por supuesto que quiero! pero a lo mejor ellos no quieren verme a mí.
sa-Por favor, deja de decir paridas y vístete.
da-¿Qué me pongo?
Sara fue a mi habitación, abrió el armario y sacó unos pantalones cortos y una camiseta rosa.
sa-Está. Péinate y arréglate.
Eso hice, me arreglé rápidamente y nos fuimos a donde quedaban siempre.
da-Por cierto, ¿cómo tu por aquí?
sa-Gerard me ha pedido que me mude con él, en plan oficial, y todavía me queda alguna cosilla, así que he venido y me he acordado de que tu estás más sola que Adán el día de la madre y eso, que te vienes conmigo.
Reí, me di cuenta de que hacía muchísimo tiempo que no me reía.
da-¿Y cómo es que es hoy la merienda?
sa-Porque ellos ya han acabado, de aquí a poco se van de vacaciones o con la selección, hay alguno que ya se habrá ido y no vendrá hoy...
Leo siempre era de los primeros en irse, así que di por hecho que no le vería esa tarde. Aunque sí que me apetecía.
Sara me ayudó a ponerme la camisa, por eso de que es difícil abrocharse con una escayola, y bajamos a su piso. Gerard esperaba con una caja en brazos, que soltó al verme.
gp-¡Dani! ¡Cuánto tiempo!
da-Demasiado, rubio.
gp-Jojo, parece que hubieses crecido y todo. Verás lo contento que se pone el enano cuando te vea...
Vale, entonces Leo no se había ido aun, pero seguro que era mi última oportunidad de verle y hablar con él antes de que se fuera. Tenía pensado abrazarle, sentir la fuerza de su espalda presionándome contra él, escuchar la dulzura de su voz... Bueno, a lo mejor era demasiado después de tantos meses sin hablar nos apenas. A lo mejor él no quería.
da-¿Os ireis juntos de vacaciones?
gp-Y con Cesc.
Reí. Siempre como Zippi y Zappe.
gp-¿Nos vamos señoritas?-Sonrió con esa carita suya que te anima el resto del día, por muy horrible que sea.
Fuimos a casa de Gerard a dejar las cosas, se cambiaron de ropa rápido y nos fuimos al local que cerraron expresamente para la merienda del club.
Entramos, junto a la puerta estaban Isaac, Marc y Dani. Isaac vino corriendo.
ic-¿Cómo estás Dani?-Preguntó abrazándome.
da-Pues...podríamos decir que estoy.-Puntualicé.
ic-Bueno, ¿pero bailar puedes? No me negarás eso...
da-Claro que no te voy a negar eso chiquitín-Sonreí.
ic-Que ya tengo veintiún años.
da-Pues eso, no se te ocurra pedir alcohol, tú batido de choco.
ic-Sigues igual de cabrona.
da-Oye niño, esa boca, que te la lavo con jabón.
Me sacó la lengua, se acercó Alves.
alv-¡Dani!
da-¡Dani!
alv-¿Cómo llevas ese bracito?
da-Va mejorando, despacio pero para arriba.
alv-¡Así me gusta!
da-Oye, ¿bailas luego conmigo? Siempre ha sido mi sueño bailar con un brasileño...
alv-Bueno, pero cuando no haya ningún celoso por aquí cerca...que soy brasileño.-Arqueó las cejas.
da-Mira que eres...
alv-Guapo.
da-No iba a decir eso...pero también.
alv-I'm sexy and I know it (8)
mb-Oye, tú, matado, deja de acaparar a la chiquilla...-Dani se fue a saludar al resto.
da-Hola peque.
mb-Muy buenas Dani, me he fijado en que vas a bailar ya con mucha gente, resérvame un hueco...si te parece bien...
da-Me parece bien.
Alexis entró en la discoteca, saludó con las manos a todos y corrió a darme dos besos.
alex-¿Cómo estás Daniela?
da-Muy bien, y tú ¿qué tal andas chileno?
alex-Ah pues yo muy bien, primero avanzo un pie y luego otro, lo que pasa es que estaba triste porque hacía mucho que no te veía y .............(ininteligible) pero ya bien.
da-Esto...ya, claro, para no perder la costumbre...¿Bailas luego conmigo, no?
alex-¿Eso cómo le voy a negar yo a una señorita?
da-Ahora entiendo para qué sirven las clases de sintáxis...
alex-¿El qué?
da-No importa, tu luego baila conmigo.
alv-Pero ven acá tocaya que me pido primer...
Estuve bailando con Dani, bueno, más bien él bailaba y yo hacía monería delante de él, porque no conseguí seguirle el ritmo ni un poquito.
Alex vino después corriendo a por Dani y por mí.
alex-Pero ¿qué hiciste 'güevón' amazónico, ahora está esto muy arriba, vamos a quedar todos mal...
alv-Me has llamado huevón amazónico...¡Eso es racista hermano!
alex-Pero ¿eres tonto? ¿Cómo va a ser racista eso si soy de Chile?
alv-Nada, os aguantáis, ella quería un baile con un brasileño...ha quedado satisfecha.
Mi pokerface se exageraba por momentos.
alex-Bueno, ahora me pido yo entonces.
Bailé con Alexis y entonces, al acabar, mi perdición apareció por la puerta.
Primero entró Pep, se acercó y me dio dos besos, y al poco tiempo apareció Leo, se había dejado crecer el pelo y llevaba su preciosa media melena, una camiseta blanca con imágenes de Queen, unos vaqueros y unas convers. Se quitó las gafas de sol y echó una ojeada al local, entonces me vio, parada mirándole sin saber qué hacer, y vino directamente hacia mí en un camino en línea recta que se me hacía a cada paso más eterno. Paró a tan sólo treinta centímetros de mí. Mi nerviosismo iba en aumento, y eso lo sabía él, así que habló primero.
lm-Hola.
da-Ho-hola.-Tartamudeé.
lm-¿Cómo estás?
da-Bien.-Mentí.-¿Tú?
lm-Bien.-Mintió también, y desde luego a ninguno se nos daba bien.
Había olvidado mi guión preparado, qué hacer, qué decirle...simplemente le tenía delante y no sabía cómo podría reaccionar a eso, de pronto lo recordé todo.
Salté a su cuello y lo abracé, él tardó un poco en reaccionar, primero sonrió con ternura y luego llevó sus manos a mi cintura para abrazarme con fuerza.
lm-Te he echado de menos.
da-Y yo a ti.-Involuntariamente suspiré al decirlo, quedando como una completa idiota, enamorada de la idea de tenerle, pero a él no pareció incomodarle mi suspiro.
Acarició mi espalda de arriba a abajo.
lm-¿Has ido al médico últimamente?
da-Estoy ya bien, lo único que queda por recuperar es el brazo, los golpes ya están curados...pienso acabar de recuperarme pronto.
lm-Confío en ello.
Le di un beso en la mejilla y él a mí uno en la frente.
lm-Entonces si estás bien los médicos no se enfadarán conmigo si te propongo un baile.
da-No lo creo, además se enfadarían también con Alves, Alex, Cuenta y Marc...-Me miró raro.-Claro, que contigo me daría igual lo que dijesen los médicos.
lm-Pues bailemos.-Por primera vez desde que estaba allí Leo, separé la vista de él, todos los demás se habían sentado y nos miraban con una estúpida sonrisa en la cara.-Son todos boludos, no les hagas caso.
Empezamos a bailar como podíamos al ritmo de la música, vi como detrás de Leo, Gerard corría a decirle algo al DJ.



1 comentario:

  1. Cuando sigues la novela? estoy muriendo lentamente sin leerla :S necesito el siguiente YA por dios, en serio es increíble *.*

    ResponderEliminar