viernes, 13 de julio de 2012


Capítulo 2
ra-Bueno, pues enhorabuena por tu nuevo trabajo pero...te va a costar adaptarte.-Dijo intentando asustarme. -¿Qué día es hoy?
da-Jueves.
ra-¡Te vas dentro de tres días!
da-¡Sí!
ra-No puede ser...-Empezó a reirse, le hacía bastante gracia ver su reacción, demasiado recargada de mi padre, que ya se había ido a su habitación a quitarse los zapatos pegando gritos. "Mi niña se ha hecho mayor" "Me abandona mi niña" Gritaba el padre exagerando aún más su acento.
Aquel acento con el que recordaba aún la tierna voz de su madre, ella ya no lo tenía...a sus ocho años había empezado a imitar a la gente del país que realmente la acogió y se había olvidado del otro, claro que tampoco había tenido tiempo de recordarlo, ya que desde entonces no había vuelto a Argentina.
Daniela se levantó del nuevo de su sillón, esta vez decidida a a hacer algo de provecho. Llegó a su habitación, cogió una maleta y con pereza abrió su armario. Después de un largo rato, tenía las dos maletas llenas. El resto de ropa estaba claro que no le iba a hacer falta, iba a tener uniforme de trabajo (bueno, era un chadal amarillo fosforito, pero no pasa nada) y de momento, pocas personas con las que salir. Preparó un neceser con su pasta de dientes, cepillo y peine, maquillaje y cosillas.) Ya había acabado sus maletas. [.....................]
Después de comer llamó a su grupo de amigos para quedar. Tenía algo importante que contarles, se preparó y salió algo nerviosa, dirección "el Bar", así es como llamaban a la taberna más barata del pueblo, un bar muy cutre donde quedaban siempre. Ni ella ni sus amigos tenían aún mucho dinero. Y a sus veinte/veintiún años con aquello de conformaban.
Ella llegó la primera, se sentó y saludó a Manu, el tabernero.
da-Un batido.-Pidió. Raro en ella no haber pedido una cocacola. Supongamos que estaba nerviosa.
Empezó a llegar gente, primero la novia de su mejor amigo, con la que se llevaba muy bien. Después llegó su amiga Lidia, llegó su mejor amigo, Quique, y por último María y Laura.
Cada uno pidió un refresco y tras haber charlado un rato Daniela decidió que era hora de contárselo a todos.
qui-Y Dani, ¿qué es lo que nos ibas a contar que es tan importante?
da-Que me voy.
lid-¿A  Argentina?
da-No, a trabajar, he conseguido un buen puesto en Barcelona capital. No puedo rechazarlo...
la-Pero...¿no te vamos a ver?
da-Intentaré venir al menos una vez al mes para veros a todos.-María empezó a llorar.-¡Mery! ¿Qué te pasa? Que no me muero, sólo me mudo.
ma-Ya pero...-La abrazó.
Esa noche intentaron olvidarse de aquello, con tranquilidad.
Se despidieron y cada uno volvió a su casa. Pensando en el día siguiente. Habían quedado para hacer una excursión al monte, María y Laura prepararían los bocadillos, Quique se encargaría de las bebidas, su novia, Tania, llevaría un par de tiendas de campaña y Daniela las mantas.
Llegó a casa a la una. Su padre se acababa de levantar, este mes le tocaba turno de noche y se estaba preparando para "desayunar" mientras veía la tele. Le saludó y se fue a la cama.
[..........................].
Por la mañana, a las nueve y media se vistió: Cogió una mochila y la llenó de mantas, y salió al punto de encuentro, "El bar" supercutre mientras pensaba qué sería lo primero que haría al llegar a Barcelona.

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