Capítulo 9 :)
Leo y Daniela volvieron a mirarse a los ojos.Era cierto, se conocían. Daniela se despidió de todos con dos besos, menos de Leo y Gerard a los que abrazó con fuerza.
da-Gracias.
gp-¿Por qué?-Hubo unas risitas ante la pregunta y la entonación que le había dado, sobre todo de Pep y Leo.
da-Porque...gracias a vosotros dos acabo de subir de puesto en mi segundo día y...anda, iros que mañana hay entreno.
lm-¡Ah! ¿Nos echas?¡Muy bonito!
da-Si te quieres quedar...-Algunos silvidos interrumpieron su frase, en la que parecía que sólo Daniela y Leo estaban allí. Todos acabaron riéndose mientras las mejillas de ambos se afrutaban por el comentario tergiversado y finalmente salieron.
Daniela suspiró. Se desmaquilló, se puso el pijama y se fue a dormir.
Por la mañana, nada más levantarse se dio una breve ducha de agua fría, se puso el uniforme y esperó a que llamaran al timbre.
Leo llamó diez minutos antes de tiempo, cosa que ella ya predijo, bajó y entró al coche de Leo, que no le costó nada identificar.
da-Buenos días.-Volvió a sonar cursi.
lm-Buenas.-Sonrió.
da-¿No viene contigo Gerard?
lm-Tenía que pasar por casa de su hermano a hacer no sé qué. Llegará un pelín tarde.
da-Vale...pues, vámonos.-Sonrió ella amablemente.
Llegaron y le pidieron a Sara el desayuno, Gerard (que ya había llegado) insistió bastante en que fuese ella la que se encargase de traerlo y no la camarera de siempre, cosa que me llamó la atención.
Ya estaban allí Marc e Isaac.
lm-A Gerard le gusta la chica que cocina.-Confesó explicativo.
da-¿Sara?
Leo se limitó a asentir.
mb-Dani, ¿no nos saludas?
Sí, eso esperaban.
da-Buenos días chicos.-Les dio dos besos.
ic-Lo pasastes bien ayer?
da-Mucho, sois muy...¿graciosos es la palabra?
mb-¿Y qué? ¿Has ascendido? Ahora nos veremos menos, porque paso poco por los dominios de Pep...
da-Si nos vemos menos, la culpa es tuya, no te esfuerzas suficiente, la calidad la tienes, trabaja y nos veremos siempre.-Le abroncó.
mb-Gracias...por llamarme vago.-Le sacó la lengua. Aún era un niño.
Leo se rio por lo bajo y se sentó al lado de Daniela.
Llegó nuestro desayuno. Gerard se sentó a mi otro lado y se guardó el móvil en el otro bolsillo.
Miró a Sara y la sonrió.
gp-Buenos días, Sara.-Ella le sonrió tímidamente. -Por favor, siéntate con nosotros.
sa-No puedo, tengo que trabajar.-Contestó ella, que no parecía tener claro qué contestar pero parecía irritada por negarse.
Sara se dio media vuelta y Gerard recibió unos cuantos codazos en el brazo y pataditas, que simbolizaban una complicidad risueña.
Leo murmuró alguna burrada que Daniela no llegó a entender, pero pilló por donde iban los tiros al oir las risas de Gerard.
da-¿Geri, sabes que es mi vecina?
gp-¿Eh?-Preguntó él girandose para ponerse en dirección a Daniela (llevaba un rato mirando la puerta de la cocina esperando a que Sara saliese).
da-Que Sara es vecina mía, esta noche la he invitado a cenar, ¿quiéres venirte?
gp-¿Qué dices? Yo no he dicho que me guste.
da-No, he dicho que tu hayas dicho que te guste, sólo te he invitado a cenar.
Los chicos se rieron.
Gerard puso morritos de enfadado, llegó Sara con el desayuno de Gerard.
sa-Y esto para el futbolista más guapo del Barça.
gp-Del mundo.-La corrigió, rascándose la cabeza, nervioso.
da-Sara, ¿te importaría si viene Gerard a cenar esta noche?
sa-No, además de que es tu casa, que venga.-Me respondió sonriéndole, me sentí una sujetavelas.
da-Invitado quedas, me harías un feo muy grande si no vinieses.
gp-Vale, iré.-"te ha costado no llorar eh" Pensó Daniela.
Los chicos acabaron y se fueron a paso ligero hacia el gimnasio, menos Daniela y Leo que iban hablando más tranquilamente.
da-Oye, ven tu también a cenar, así no estoy yo de sujetavelas.
lm-Estareis mejor sin mi.
da-Lo dudo mucho, Leo, me sentiría mejor si vinieras.
Sí, es cierto, durante su corta estancia en Barcelona Gerard, Sara y Leo se habían convertido en sus amigos, y estaba genial con ellos cerca.
Si Gerard y Sara no iban a hacerla caso, tenía que encontrar alguien con quien estar.
Leo se quedó calladísimo ante las palabras de Daniela, probablemente dándoles más vueltas de lo necesario. Llegaron a gimnasio y cuando estaba seguro de que no había cámaras se volvió a acercar a Daniela desde detras como para asustarla, pero en lugar de eso, la sujetó.
lm-Ha sido un detalle bonito que me hayas dicho eso.
da-Es como yo lo siento, Leo, aunque seas...raro, me gusta.-Frunció los labios y sonrió y Leo se quedó meditando sus palabras por unos instantes
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